Córdoba.- El 14 abril marca el fin de la Cuaresma, 40 días antes de la Pascua, y con el Domingo de Ramos comienza la Semana Santa, lo más importante para los creyentes católicos, pues recuerda el acto de amor verdadero de Jesús hacia la comunidad. 

Los ramos de olivo y de palma que se usa en la celebración del Domingo de Ramos son un símbolo de la bendición de Dios, de su protección y ayuda, según la creencia de los feligreses, por lo que cientos de creyentes acudieron a la catedral de la Inmaculada Concepción para recibir la bendición de las palmas durante una misa oficiada por el padre Domingo Ortiz Medina.

El mal clima no limitó la fe, los católicos cordobeses llegaron desde muy temprano a los alrededores del atrio para adquirir un ramo elaborado a mano por los comerciantes.

JERUSALÉN

Con el Domingo de Ramos comienza la Semana Santa. En esta ocasión se recuerda la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, en medio de una multitud que lo aclamó como el Mesías.

Las ceremonias principales del día son la bendición de las palmas, la procesión, la misa y la lectura del relato de la Pasión de Cristo, durante la Eucaristía.

Además, se entrecruzan las dos tradiciones litúrgicas que han dado origen a esta celebración: la de Jerusalén y la de Roma.

En la tradición litúrgica de Jerusalén se recuerda el gesto profético de Jesús siendo aclamado al ingresar como Rey de Paz y el Mesías y después condenado para el cumplimiento de las profecías.

El Evangelio de San Mateo narra que la gente alfombraba el camino por el que pasaría Cristo y gritaba: “Bendito el que viene como Rey en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en lo alto”.