ORIZABA.- Sin la presencia de fieles, se realizó la misa del V Domingo de Cuaresma correspondiente al mediodía, en la catedral de San Miguel Arcángel, misma que fue presidida por el obispo Eduardo Cervantes Merino. 

Siguiendo con las recomendaciones ante la pandemia del Covid-19 para que párrocos y rectores realicen las celebraciones solemnes en la cabecera parroquial o en la sede de la rectoría a puerta cerrada, por lo que este domingo la catedral hizo lo propio, incluso la explanada lució vacía.

Lamentablemente para quienes siguieron la misa a través de la fanpage Periódico Buena Noticia, el audio era poco legible, por lo que fue casi imposible entender el mensaje que el obispo pronunció a sus feligreses a través de esta herramienta. 

Sin embargo, el mensaje del V Domingo de Cuaresma habló de la resurrección de Lázaro; de “ese contacto con la enfermedad, con la muerte que llena de tristeza se manifiesta en el reclamo que le hace Marta, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto y el Señor Jesús responde: tu hermano aunque ha muerto vivirá, yo soy el camino, la resurrección y la vida”, propicio a los tiempos que se viven.

Sobre el tema, el vocero diocesano Helkyn Enríquez Báez, dijo que “en estos días donde estamos encerrados los que les es posible, otros con las preocupaciones necesarias y los demás en el campo de batalla en los hospitales, en las clínicas, en el mundo y nuestro país, ha llegado como un alivio esta Palabra de Dios y el testimonio del Papa Francisco con un signo de esperanza y fortaleza que ha regalado a la iglesia manifestando la misericordia de Dios”.