AGENCIA
CDMX.- En el día 12 de su paro nacional, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) volvieron a bloquear distintos puntos del Paseo de la Reforma, una de las principales arterias de la capital del país, en demanda de respuestas a sus exigencias laborales y sindicales.
Las movilizaciones provocaron afectaciones a miles de automovilistas, usuarios del transporte público y peatones, en una jornada marcada nuevamente por la falta de acuerdos entre el magisterio disidente y el Gobierno federal.
De acuerdo con la programación difundida por las secciones 9 y 10 de la Ciudad de México, se tenía prevista una mesa tripartita con autoridades de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en las instalaciones de avenida Universidad. Sin embargo, los dirigentes sindicales informaron posteriormente que el encuentro fue cancelado de última hora.
La CNTE sostiene que sus principales demandas continúan sin resolverse, entre ellas la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, mejoras salariales y la eliminación de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM).
Desde el inicio del paro nacional, el pasado 1 de junio, representantes de la Coordinadora y funcionarios federales han sostenido cuatro reuniones en la Secretaría de Gobernación (Segob), sin que hasta el momento se haya alcanzado algún acuerdo definitivo.
La nueva jornada de protestas ocurre después de que la presidenta Claudia Sheinbaum anunciara que, a partir de agosto, la SEP realizará una consulta directa “escuela por escuela” para conocer la opinión de los docentes sobre posibles cambios al sistema de promoción y evaluación magisterial, evitando realizar el ejercicio únicamente con las dirigencias sindicales.
En respuesta, Pedro Hernández, secretario general de la Sección 9 de la CNTE, afirmó que los integrantes de la Comisión Nacional Única Negociadora y los dirigentes de las distintas secciones cuentan con la representación legítima de las bases magisteriales.
Asimismo, reiteró que la organización mantiene disposición para continuar las mesas de diálogo con la SEP, la Secretaría de Gobernación y el ISSSTE, aunque subrayó que cualquier acuerdo deberá ser sometido a consideración de la Asamblea Nacional Representativa.
Un día antes, la CNTE protagonizó una de sus movilizaciones más numerosas al concentrar a miles de docentes en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México, donde se desarrollaba la ceremonia inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Mientras continúan las negociaciones sin avances concretos, el conflicto magisterial mantiene su impacto en la Ciudad de México y en diversas entidades del país, donde miles de maestros permanecen en paro de labores.
La CNTE tiene derecho a exigir mejores condiciones laborales, pero también debe considerar las afectaciones que generan los bloqueos a miles de ciudadanos que no tienen relación con el conflicto. Después de casi dos semanas de paro, lo que se necesita son acuerdos reales y no más confrontación.
El gobierno prometió escuchar al magisterio y resolver demandas históricas, pero ahora parece que el diálogo está estancado. Si ambas partes siguen cerradas en sus posiciones, los únicos perjudicados serán los estudiantes, los padres de familia y la ciudadanía que enfrenta diariamente las consecuencias de las protestas.
