Más de mil 500 camiones estaban varados el martes en Gran Bretaña, esperando recibir luz verde para salir pronto hacia Europa, después de que algunas de las restricciones de viaje más dramáticas de la pandemia fueran impuestas al país tras el descubrimiento de una variante potencialmente más contagiosa del coronavirus.

Los camiones serpenteaban a lo largo de una carretera importante del sureste de Inglaterra cerca de los puertos vitales del Canal de la Mancha o se apiñaban en un aeropuerto en desuso, ilustrando la gran escala del aislamiento que se le impuso a Gran Bretaña después de que muchos países, desde Canadá hasta India, prohibieron vuelos desde Reino Unido y de que Francia prohibió la entrada de sus camiones durante 48 horas a partir del domingo por la noche.