Córdoba.- El pasado 5 de junio de 2020, constructores locales denunciaron ante esta Casa Editorial que las licitaciones públicas realizadas por el ayuntamiento de Córdoba para adjudicación de los contratos relacionados con la rehabilitación de guarniciones y banquetas en avenidas 1 y 3 entre calles 1 a 10, así como la rehabilitación del mercado público municipal Revolución (primera etapa) y la construcción del paso a desnivel inferior vehicular en la colonia Las Estaciones, “fueron amañadas”.
Aunque el ayuntamiento argumenta transparencia en el proceso, lo cierto es que varios empresarios de la construcción, así como personal de esta casa editorial acudieron a la Dirección de Obras Públicas para solicitar las bases (que eran gratuitas), pero fueron negadas bajo el argumento de que la licitación sería cancelada, lo cual nunca ocurrió.
“Mire las licitaciones ya no están disponibles, salieron publicadas el martes (02 de junio) pero justo hoy se está cancelando ese evento (sic). Se van a volver a publicar, pero digamos que la publicación del martes se va a cancelar, si quiere hoy puede checar el Diario Oficial de la Federación y se están cancelando esas licitaciones. Sí se van a publicar, pero esa publicación que había, ya no va”, dijo literal uno de los empleados de Obras Públicas en la conversación que fue grabada.

¿Y por qué se cancela?, preguntó el reportero, pero sin atreverse a afirmar que tenían órdenes de la alcaldesa Lety@laladrona, respondió: “Supuestamente porque nos estaban requiriendo a nosotros no hacer la licitación por esta situación (Coronavirus) porque el municipio digamos está en lo más alto de la pandemia entonces nos pidieron atrasar todo. No sé qué tanto la vayamos a atrasar, tal vez sale en 15 días, tal vez en un mes, pero debe ser en estos días, porque también no nos va a dar tiempo”, respondió el funcionario municipal que se negó a proporcionar su nombre.
Es decir, queda claro que por las razones que fuere, el gobierno municipal sí negó las bases a los constructores que quisieron participar, porque supuestamente se cancelaba la licitación y se realizaría después, aunque en realidad sólo fue una treta para ganar tiempo a su favor, mientras que el proceso continuó su marcha.
Si el concurso no hubiera estado amañanado –comentan constructores- y sin la intención de favorecer a alguien en lo particular, entonces hubiesen dado las bases a cualquier interesado; pero además, tampoco había que simular la la cancelación de las licitaciones publicadas en el Diario Oficial de la Federación, por cierto, un medio que pocas personas consultan y en consecuencia no había forma de que en todo México se enteraran.
Por si fuera poco, para el mismo 5 de junio del año en curso, estaban programados los recorridos de las tres obras con los constructores participantes y tampoco hubo tal, sino hasta días después, precisamente generando confusión y desánimo entre quienes buscaban una oportunidad para participar, tener trabajo y salvar fuentes de trabajo para familias de la región.