Continua la contaminación de ríos y las descargas irregulares. La representante del verde es Omisa.
De la Redacción EBT
Córdoba, Ver.- En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, la situación ambiental en Córdoba exhibe una contradicción cada vez más evidente: existen leyes, reglamentos y sanciones para castigar a quienes contaminan, pero en la práctica pocos las aplican y nadie parece dispuesto a hacerlas valer.
El biólogo Guillermo Montealegre Quintero recordó que desde 1988 existe la Ley General del Equilibrio Ecológico y que posteriormente Veracruz creó su propia legislación ambiental, donde se establece claramente que quien contamina debe ser sancionado, incluso con clausuras o procedimientos penales cuando el daño así lo amerite.

Sin embargo, la realidad es otra. Los ríos continúan recibiendo descargas contaminantes, la basura sigue llegando a los afluentes y las afectaciones al medio ambiente se acumulan sin que existan acciones contundentes para frenar el problema.
“Nos faltan muchos ayuntamientos que entiendan que existe una legislación ambiental y que debe cumplirse”, señaló el especialista.
Montealegre explicó que las descargas de aguas residuales sin tratamiento representan un incumplimiento de la Ley de Aguas Nacionales y generan afectaciones no sólo para las comunidades donde atraviesan los ríos, sino también para cultivos, ganado y la salud pública.
A pesar de ello, las sanciones prácticamente no se ven reflejadas en Córdoba, donde la contaminación sigue avanzando mientras las autoridades mantienen una actitud pasiva frente a un problema que lleva años agravándose.
La situación también vuelve a poner bajo cuestionamiento el papel de la regidora Vania López González, quien ha ocupado posiciones dentro del Ayuntamiento durante dos administraciones consecutivas y que además representa al Partido Verde Ecologista, instituto político que basa gran parte de su discurso en la defensa del medio ambiente.
Sin embargo, ciudadanos señalan que los resultados no corresponden al discurso.
La principal crítica es que no se observan acciones para exigir la aplicación de sanciones contra quienes contaminan ni estrategias contundentes para recuperar los cuerpos de agua afectados.
Para muchos ciudadanos resulta contradictorio que quien representa al Partido Verde en Córdoba mantenga un discurso ambientalista mientras la contaminación de ríos, las descargas irregulares y los problemas ecológicos continúan a la vista de todos.
Especialistas advierten que Córdoba tardará años en alcanzar un verdadero orden ambiental si las autoridades siguen privilegiando actividades simbólicas y de imagen por encima de la aplicación de la ley.
