Colonos de Nogales denuncian ecocidio de Oconit, empresa fachada de Sergio Rodríguez y Zenyazen Escobar. Manuel Alonso reactiva el mismo cártel de la basura con Oconit y su propia empresa fachada para consumar el negocio de su vida.
De la Redacción
El Buen Tono

Región.– El manejo de los residuos sólidos en la región de las Altas Montañas se ha consolidado como el negocio de la vida para una élite política que opera por encima de la ley.
A través de una investigación que cruza testimonios civiles con registros oficiales y financieros, se destapa cómo las estructuras de poder en Córdoba y Nogales convergen en los mismos nombres y empresas, utilizando adjudicaciones directas, prestanombres y firmas fachada para saquear el erario mientras provocan una severa crisis ambiental y sanitaria.
MANUEL ALONSO PACTA CON EL CÁRTEL DE OCONIT Y ACTIVA SU PROPIA EMPRESA FACHADA
Bajo los negocios de Manuel Alonso Cerezo, ampliamente conocido como un incondicional del diputado federal Zenyazen Escobar García, el municipio no ha firmado contratos transparentes, sino que ha operado mediante la emisión de “Dictámenes de Procedencia” para la adjudicación directa por excepción de ley, como consta en los archivos de la Coordinación de Servicios Generales emitidos a inicios de 2026.

Al amparo de una supuesta “emergencia sanitaria” por la acumulación de 5,000 toneladas de desechos heredadas de la administración de Juan Martínez Flores, Alonso Cerezo amarró un esquema de doble banda para consolidar el negocio de su vida con la basura.
Por un lado, el alcalde pactó la continuidad de Materiales Oconit, S.A. de C.V. para la disposición final de los residuos sólidos urbanos. Esta asignación amarra los intereses de Córdoba con el polémico relleno sanitario de Nogales, operado por la estructura de Sergio Rodríguez Cortés y Zenyazen Escobar, el jefe político del propio alcalde.
El representante de Oconit, Emilio Vanegas Fernández, opera con total impunidad en el estado; registros oficiales alternos de la Dirección Jurídica del DIF Estatal Veracruz (bajo el expediente No. IC3P-103C80801/002/2024) demuestran que este mismo personaje ha buscado expandir sus negocios con el gobierno estatal intentando adjudicarse licitaciones del DIF mediante otra de sus firmas, Grupo VAFE, S.A. de C.V., evidenciando una red de proveedores multipropósito que saltan de la recolección de basura a la venta de ambulancias para el sector vulnerable.

Por el otro lado, Manuel Alonso Cerezo introdujo en la nómina municipal a su propia empresa fachada: ELM Transportes, S.A.P.I. de C.V. Esta firma, que jamás operó en el periodo de Juan Martínez Flores, fue incrustada con el contrato AD/01-A/FISCALES/2026 para el traslado de los desechos desde el centro de transferencia hasta el relleno sanitario, fijando un monto máximo de 7.5 millones de pesos.
COLONOS DENUNCIAN ECOCIDIO E IMPUNIDAD
En tanto la clase política factura millones, los pobladores de Nogales pagan el costo con su salud. Habitantes de cinco colonias afectadas directamente (Agrícola Lázaro Cárdenas, Colorines, Cerritos, Maravillas y Jerusalén) rompieron el silencio y denunciaron bajo estricto anonimato el desastre ecológico que sufren 4,200 habitantes de forma directa y más de 10,000 de manera indirecta.
El foco principal de la crisis radica en el vertido de lixiviados hacia el cauce del Río Chiquito, corriente que atraviesa los asentamientos humanos, y el despojo de los recursos hídricos locales.
“Estos canijos nos contaminan el aire con el olor de la basura porque no la tapan correctamente. Todos los lixiviados de las celdas los descargan al Río Chiquito, que pasa en medio de nuestra colonia. Contaminan hasta nuestra agua; del manantial ‘Ojito de Agua’ diario acarrean como seis pipas que se llevan para el relleno sanitario supuestamente para controlar el polvo”, denunciaron los afectados de la zona.

La comunidad afirma que el centro de confinamiento se convirtió en el depósito de deshechos industriales de múltiples entidades federativas, rebasando cualquier norma ambiental.
“Somos el tiradero de 50 municipios, y aparte es el tiradero de Oaxaca y de Puebla. De Tehuacán vienen góndolas cargadas con 60 u 80 toneladas de basura que vienen a depositarnos a nuestra colonia, y a pesar de ello, no hay voluntad de que los dueños cooperen con infraestructura o apoyos”.
