CÓRDOBA.- La pandemia del Coronavirus no frena los homicidios ni la violencia en la región centro del estado de Veracruz, ya que de junio al 9 de julio se han registrado 23 crímenes.

De todos estos asesinatos, sólo en tres casos han detenido a un posible culpable, por lo tanto, 20 más permanecen en investigación, sin que hasta el momento esclarezcan los hechos.

El 1 de junio pasado, Cristian “N”, fue decapitado por su compañero de farra, Alfredo “N”, en la colonia Nuevo San José, de Fortín, tras haber discutido por problemas antiguos.

El asesino, quien además es una persona con discapacidad motriz, fue detenido por elementos de la Policía Estatal y se encuentra recluido.

El día 4 fueron asesinados ‘El Jazman’ y ‘El Sobrino’, tras ser interceptados, el primero en la carretera proveniente de Amatlán y calle 51, mientras que el segundo en las escalinatas de La Joyita, en la Reserva Territorial, ambos casos en Córdoba.

El 11 de junio fueron detenidos Juan Francisco y José Antonio por elementos de la Policía Estatal, cuando viajaban en un automóvil Mazda, tras enfrentarlos a balazos en el fraccionamiento Nuevo Córdoba; ellos habrían cometido los crímenes anteriores y por ello son procesados.

El 5 de junio a las 09:00 horas se registró el asesinato de otra persona en avenida 16, entre calles 23 y 25 de la colonia San Pedro, de Córdoba,
luego de ser intervenido por dos motociclistas, quienes se dieron a la fuga.

Ese día, alrededor de las 02:00 horas fue encontrado con el tiro de gracia el trabajador de café, Daniel “N”, de 25 años de edad, a quien le dejaron un presunto narcomensaje, tirado a la orilla de la carretera a la comunidad de Tlamatoca, a la altura del lugar conocido como ‘Peinicillo’.

El 7 de junio aparecieron en el kilómetro 245, de las cumbres de Maltrata, los cadáveres de José Manuel “N”, de 33 años y de Silvestre “N”, con el tiro de
gracia.

Ellos eran de La Patrona, perteneciente al municipio de Amatlán y tenían 24 horas de
desaparecidos.

El 9 de junio fueron encontrados los cadáveres de Héctor Humberto “N”, de 54 años, el de su esposa María Engracia “N”, de 54 y el de su hijo Jesús Humberto, en un cañal de su propiedad ubicada en Mata Caña, municipio de Cuitláhuac.

Ellos desaparecieron de su casa el 6 de junio y hasta el momento nada se sabe de sus asesinos, aunque las autoridades señalan tenerlos
identificados.

El 14 de junio asesinaron a dos sujetos, se trata del comerciante Bernardo “N”, quien era del municipio de Ixhuatlancillo, pero tenía su local en avenida Sánchez Loyo y calle Nacional, de Paso del Macho y al negarse a pagar el “derecho de piso” fue asesinado junto con su cliente Felipe “N”, por dos motociclistas, quienes se dieron a la fuga.

La noche del 16 de junio, el policía estatal, Francisco “N”, asesinó de un balazo al albañil Fabián “N”, en la comunidad de Paso Carretas, Huiloapan, luego de que intentó escapar para no ser anexado a un centro de
rehabiltación.

La madrugada del 23 de junio fue acribillado en su casa, ubicada en la comunidad de Tepecuilapa, municipio de Zongolica y frente a su madre, el agricultor René “N”, por tres pseudos militares, quienes al parecer le reclamaron viejas riñas.

El 24 de junio fue asesinado a balazos en el Sexto Barrio, de Rafael Delgado, el comerciante Iván “N”, de 31 años, luego de discutir con los asesinos, entre unos campos de cultivo.

Los delincuentes escaparon en una motocicleta y hasta el momento nada se sabe de sus identidades.

La tarde del 25 de junio fue acribillada una mujer transexual conocida como Anel. No se saben las causas del crimen; sin embargo, se informó que dos motociclistas llegaron a su estética, ubicada en el bulevar Emiliano Zapata, de Fortín y le dispararon hasta causarle la muerte, luego escaparon.

El 27 de junio fue encontrado el cadáver de la maestra de Primaria Fiamma “N”, quien era de Nogales, pero vivía en la comunidad de El Amate, en Tierra Blanca.

Ella fue reportada como desaparecida por sus familiares, quienes posteriormente la reconocieron al encontrarla en un predio de la comunidad Quechuleño.

Ese día por la madrugada fue muerto a puñaladas el comerciante de Rincón Tuxpanguillo, Gerardo “N”, de 77 años, mientras que su esposa fue severamente golpeada por los maleantes.

Uno de estos murió linchado por los pobladores, quienes les dieron auxilio, pero el otro escapó y anda prófugo de la justicia.

Así como los anteriores existe una larga lista de crímenes, cuya característica en común es la impunidad.