in

Crece inocultable crisis económica y de finanzas públicas en Veracruz

Superiberia

 Por: Rafael Arias Hernández  /  columnista

A sólo 122 días del adiós, se fortalece la esperanza de la oportunidad y reto, de intentar el cambio verdadero.

Por lo pronto, ha empezado la despedida y la inevitable evaluación de los que están y ya se van. Especialmente de encubridores y simuladores, como Contralores y encargados de Sefiplan y el Orfis.

   Difíciles y complejos, escenarios posibles con economía decreciente o estancada; administración y finanzas públicas debilitadas y casi quebradas; y corrupción en aumento, apoyada y estimulada por la continuidad de la impunidad.

En lenguaje directo y claro.

Inapropiado gastar y gastar lo que no se tiene, lamentable hacerlo sin control.

    Asimismo. Ignorar, desatender, menospreciar la política económica y de desarrollo social, ha tenido y tiene costos muy altos que, como es costumbre, pagan los veracruzanos, más y más limitados y sacrificados; y no los que causan pérdidas y daños generalizados, para aprovechar y sacar beneficios y ventajas, personales, familiares y de grupo.

INSEGUROS, POBRES Y HAMBRIENTOS

Por lo pronto, aumentan veracruzanos que no pueden adquirir canasta básica alimentaria, con su ingreso laboral.

Para el primer trimestre de 2018, comparado con el mismo trimestre de 2017, en Veracruz el 51.1%, está en esta situación, según el Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza que realiza el Coneval. (Gobernantes.com. 220718)

Se comete el error, lo demás son consecuencias. No se puede ignorar, menospreciar, jugar o simular con la cuestión económica, ni con las finanzas públicas.

Lecciones que aprender y no olvidar, para no volverlas a padecer.

Más rápido de lo que pensaban, la realidad se les viene encima. Ineludiblemente, el mini-régimen estatal tiene que informar, rendir cuentas, entregar y, en muchos casos y temas, enfrentar a la Justicia por incumplimiento de varias leyes, en particular las de transparencia, rendición de cuentas y fiscalización.

Viaje sin retorno del poder, al no poder.

De nada sirvió y sirve, el uso y abuso de la costosa manipulación mediática, basada en la exageración, entretenimiento y enajenación, para auto-elogiarse, promoverse y exaltar a superhéroes del momento, mientras las condiciones empeoran para millones de veracruzanos que de pobres, pasan a hambrientos; y además atrapados en la corrupción y la inseguridad crecientes.

Tiempo de asumir responsabilidades y culpabilidades. Los que están y ya se van, tienen que informar lo que hicieron bien o mal, dejaron de hacer o ignoraron; y rendir cuentas, del uso y destino, de los miles de millones de pesos, de que dispusieron, en una forma de administrar, por lo menos cuestionable, costosa y de malos o mediocres resultados.

Indispensable informar sobre la situación colapsada de la Administración y Gobierno, y deslindar responsabilidades.

Lamentable y repetida historia padece Veracruz, uno de los estados más ricos del País. Con algunas variaciones, y aislados logros, el desastre se repite y aumenta.

Excepciones aparte, destructiva, irresponsable y hasta delictiva, ha sido la actitud y conducta asumida por el Gobierno estatal y por el no-poder legislativo, al no enfrentar bien y a tiempo, la crisis económica recesiva, de mayor empobrecimiento y a fin de cuentas, de cuestionada administración, colapsadas finanzas y sobre-endeudamiento público injustificado.

Las costosas experiencias se repiten y hasta empeoran de sexenio en sexenio, y la última del efímero Gobierno, que en sólo dos años, demostró cómo persiste la predilecta forma de administrar, y debilitar las finanzas públicas estatales y municipales.

Para colmo el mal ejemplo se repite, tanto a nivel municipal como estatal y federal.

Cuento de nunca acabar. “Mal de muchos… consuelo de…”.

El tratamiento se repite, aunque no funcione, sea perjudicial y contraproducente. Véanse similitudes y coincidencias de la reciente experiencia de Veracruz, con uno de los innumerables ejemplos actuales:

Alfredo del Mazo Maza, gobernador priista del Estado de México, tiene mucha prisa porque se apruebe una restructuración de la deuda pública estatal, que en la actualidad asciende a $43 mil 769 millones. No contento con pedir una extensión del crédito hace unos meses, ahora Del Mazo quiere modificar el Fideicomiso Maestro F/00105, mediante el que se manejan los pasivos de la administración estatal, antes de que termine la actual legislatura que aún domina el PRI… La restructuración modificaría las condiciones de 28 créditos del Gobierno mexiquense con la banca comercial o de desarrollo, que actualmente significan el pago de 10 mil millones de pesos entre intereses y amortizaciones. En la iniciativa se señala que la renegociación se podrá realizar dejando en garantía las participaciones federales que recibe cada año el Gobierno priista mediante el fondo general de participaciones. En la actualidad 28 créditos integran la deuda pública estatal. Veinte están contratados con la banca comercial y ocho con la de desarrollo, incluyendo dos signados recientemente por mil 300 y mil 500 millones de pesos para hacer frente a las necesidades que implique la reconstrucción y apoyo a las zonas afectadas por los sismos de septiembre pasado…” (Regeneración. 220718)

Demasiados de los que han llegado al Gobierno, han causado más daños y perjuicios que ventajas y beneficios, al incrementar el desastre en muchas formas.

En el Veracruz de la opacidad e incapacidad gubernamental, hay que insistir y preguntar. ¿De qué tamaño es el daño recibido y cuál es ya, el acumulado por el Gobierno actual? ¿A cuánto asciende el total-total de deuda pública estatal y municipal? ¿Dónde están los miles de millones de pesos presupuestados y desaparecidos? ¿Y los resultados de la entrega recepción? ¿Cuántos despedidos y nuevos contratados van? ¿Renovar o autorizar más concesiones y privatizaciones, para beneficiar a quiénes? ¿Cuál es el costo de la reestructuración de la deuda? ¿Es obligatorio sostener a funcionarios ineptos o mediocres con ofensivos super sueldos y beneficios especiales?

Derecho y obligación de todo ciudadano, es gobernar al gobierno; participar y evaluar, saber distinguir lo bueno o malo, y cuando se pasa a peor.

Sin exagerar, ni recurrir a tecnocráticos y sofisticados argumentos, la realidad se impone. Imposible exigir a gobernantes y funcionarios lo que no saben, ni quieren hacer o no les beneficia.

El último sobreendeudamiento de Veracruz, y otros temas merecen comentarios aparte.

-Academico.IIESESUV @RafaelAriasH,Facebook:VeracruzHoydeRafaelAriasH

CANAL OFICIAL

Se vende el dólar en $19.07 en casas de cambio del AICM

Cuatro pilares de la industria automotriz para la agenda de AMLO