Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- La creciente polémica por las irregularidades en la Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) de Orizaba escaló al ámbito político, luego de que ciudadanos y activistas exigieran a las diputadas federal y local por el distrito, Dulce María Corina Villegas Guarneros y Nallely Mendoza Camarillo, abandonar el silencio y asumir una postura ante las denuncias sobre el estado en que se encuentran los animales.
El analista político Darío Canek Arenzano Altaif cuestionó la falta de posicionamiento de ambas legisladoras, al señalar que, pese a que el tema ha cobrado relevancia pública, ninguna ha emitido un pronunciamiento ni ha impulsado acciones para atender la problemática. “Hacen mutis y no veo que se interesen; ni Nallely ni Corina han emitido algún comentario. Hay líneas que se tienen que atender”, expresó.
Consideró que las denuncias ya no pueden tratarse como hechos aislados, pues las inconformidades se han repetido en los últimos meses y evidencian un problema estructural dentro de la UMA. “Esto ya no es algo aislado, es algo recurrente. Hay que tomar cartas en el asunto. La UMA está decayendo y no está bien que, si se echaron la responsabilidad, no la hagan bien. Es preocupante; hay una falta de interés y una falta de capacidad de quienes están al frente”, sostuvo.
Por su parte, la activista y abogada Karen Castillo pidió la intervención del Gobierno del Estado al considerar que la situación rebasa el ámbito municipal y requiere la actuación de la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA), dependencia responsable en Veracruz de coordinar, registrar y supervisar las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre.
La defensora de los derechos de los animales insistió en que el objetivo de rescatar ejemplares silvestres debe ser garantizarles mejores condiciones de vida y no exponerlos a nuevas situaciones de riesgo. “Se tiene que buscar una solución, y si fueron rescatados era para que estuvieran mejor y no peor; merecen estar en mejores condiciones”.
Añadió que el bienestar animal debe ser prioridad institucional, recordando que los ejemplares de la UMA son seres sintientes cuya protección no puede reducirse a discursos. Señaló que fueron rescatados de lugares donde también eran exhibidos y subrayó que tienen derechos y merecen trato digno.
Las declaraciones surgen en medio de las denuncias ciudadanas por la muerte de ejemplares, presuntas deficiencias en el manejo de la fauna y la exigencia de una revisión integral a la operación de la UMA de Orizaba, caso que continúa generando cuestionamientos sobre la supervisión de las autoridades competentes.
