Orizaba.- Ayer, se realizó a puerta cerrada la Eucaristía de Exequias en la Parroquia de San Felipe Neri por el descanso del padre José Francisco Aguilera Medrano, fueron cinco los sacerdotes los que guardando la sana distancia estuvieron en el atrio de la iglesia.

Todos con cubrebocas, algunos con la careta realizaron la sagrada misa con el féretro que contenía el cuerpo de vida de quien desde el 2002 al 2018 estuvo como responsable de la de la Parroquia de Santa María de Guadalupe “La Concordia”.

El sacerdote encargado de dar el sermón durante la misa resaltó que fue “un hombre que amo muchísimo a la iglesia, un hombre de iglesia fiel a la iglesia y al oratorio, su casa y de eso somos testigos de eso”.

Fue Vicario general, el brazo derecho del obispo “siempre con una lealtad y responsabilidad y discreción absoluta, un amor a los presbíteros, era hermano entre hermanos, el señor lo quiso probar con el sufrimiento tenía más de cinco años que estaba prácticamente dependiente, postrado, cada vez más disminuido en sus funciones y en medio de todo esto, en paz, sereno y aceptando la voluntad de Dios y teniendo como fuerza para cargar esa cruz la oración”.

Nacido el 9 de Abril de 1940 en Aguascalientes, fue llamado a la casa del Padre el día 9 de septiembre de 2020, su ordenación sacerdotal fue el 3 de Mayo de 1964 en la iglesia de la Profesa, en 1970 llegó a esta ciudad y fue párroco de San Felipe Neri hasta 2002, fue sacerdote por 56 años.