Orizaba.- Se exigió a la Fiscalía de Orizaba que actúe en contra de Tomás Aranda, quien en estado alcohólico agredió brutalmente Josephine Poceros, la misma alto la voz para manifestar un ¡basta ya! a la violencia de género, a los feminicidios y a las influencias, pues esta persona se cree intocable por ser el hijo de un empresario (José Aranda). 

Relató que el domingo fue atacada sin ninguna justificación por esta persona, lo anterior al acudir a una reunión a la que fue invitada, en la misma se le fueron a golpes a su acompañante de orientación sexual Gay, ella intervino pensando que por ser mujer no la atacarian pero esto no ocurrió, por lo contrario pues se le fue encima física y verbalmente, pues le grito todo tipo de improperios buscando humillarla por no aceptar su galante o e inclinaciones con anterioridad. 

Dijo que en estado alcohólico y tal vez también con estupefacientes y no sólo fue el, en total fueron cinco personas las que la dejaron inconsciente por lo que ante los representantes de los medios de comunicación manifestó que “sólo pudo que se haga justicia, ya predente mi denuncia, tengo días acudiendo a la Fiscalía pero no hay médico legista, vengo de Semefo y me dijeron que estaba en Zongolica. Yo presentó ya mis estudios (en la mano, en un sobre blanco grande mostró las radiografías que se realizó), el señor me dejó un hematoma interno, tal vez no recupere la vista por completo en un ojo”. 

Dejó en claro que no busca hacerse famosa, pues ventilo el tema en las redes sociales en donde fue descalificada, agredida y humillada, “se me ha agredido en las redes sociales diciendo que yo lo buscaba y no es cierto, en ningún momento, al señor no lo conocía, en la redes sociales siempre me ha escrito que vayamos a tomar porque el se dedica mucho a tomar a lo que yo siempre he dicho: no”. 

“Ese día me gritaba que era yo una zorra, una pu…, a lo que yo le contestaba: zorra y pu…, ¿por qué?, porque no hacerte caso, ¿por no habertelas dado?. Era la primera vez que veía a esta persona y mira la presentación tan grata que me dio. Lo que yo quiero es que se me escuche, que se me atienda como corresponde, mi miedo es que tenga algo grave en la cabeza, que me quede ciega, ahorita tengo el ojo cerrado, ya se me desinflama un poco la cara, pero la tenía totalmente morada”, concluyó.