

EL BUEN TONO
DE LA REDACCIÓN
El nombramiento de María Luisa Cid Cano, conocida como “La Werita”, como coordinadora del CDO Norte en Orizaba, desató críticas y cuestionamientos por la forma en que llegó al cargo, sin una trayectoria política visible ni antecedentes dentro de la estructura partidista.
Militantes y trabajadores con años dentro del PRI aseguran no ubicarla en campañas, trabajo territorial o actividades partidistas, lo que ha alimentado el malestar por la manera en que se siguen repartiendo posiciones dentro del Ayuntamiento.
La inconformidad creció debido a que, en una ciudad donde existen perfiles con experiencia y preparación en administración pública, los cargos continúan entregándose bajo criterios poco claros y alejados del mérito profesional.
El tema tomó aún más fuerza tras su participación en un concurso internacional realizado en Letonia, un viaje que generó dudas y comentarios sobre cómo fue financiado.
Más allá del certamen, lo que hoy se cuestiona es la opacidad con la que se asignan espacios públicos y la falta de explicaciones sobre los criterios utilizados para colocar perfiles sin experiencia comprobada.
Mientras tanto, dentro y fuera del ámbito político sigue creciendo la percepción de que en el Ayuntamiento de Orizaba pesan más los padrinazgos y recomendaciones que la capacidad o el trabajo de años.
