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CórdobA.- Ante las circunstancias de la contingencia sanitaria por el Covid-19, “hoy más que nunca se debe crecer en la fe, no en creer que existe Dios sino que aprendamos a ponernos en camino hacia él, siguiendo a Cristo nuestro salvador”, dijo al término del Viacrucis el obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino. A través de este acto piadoso que recuerda la Pasión y muerte de Jesucristo la humanidad se ha reconciliado con el padre bueno que invita a dejarnos abrazar por el amor inmenso de Cristo para que nosotros seamos participes de su gloriosa resurrección y que por medio de esta meditación estemos preparados para vivir.

La palabra de Cristo debe ser fuerza de vida y su entrega por la salvación de nosotros, motivo para seguir viviendo con alegría, la fe en el Señor que nos impulsa a vivir con alegría y esperanza “ hermanos, el Señor nos ama y a pesar de todas las limitaciones que podamos vivir y experimentar triunfó Jesús sobre el pecado”.

Luego de este aislamiento el triunfo de Jesús sobre la cruz es quien guiará y nos acompaña para fortalecer nuestra alegría y nuestra confianza para vivir un nuevo impulso en la construcción de relaciones más fraternas, más de hermanos, respetando la dignidad y trabajando juntos por un mundo mejor.

VIACRUCIS

El recorrido de las estaciones se hizo con la participación de diferentes grupos de diversas parroquias que hacían referencia de diferentes momentos de la vida diocesana que buscan descubrir, valorar y agradecer el inmenso amor de Dios manifestado en Cristo que nos acompaña en el camino de dolor y del sufrimiento.

CELEBRACIÓN DEL JUEVES SANTO  

La celebración de la última cena, la institución de la Eucaristía y del Sacerdocio y la Oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní fue realizada en la capilla de las Misioneras Guadalupanas y presidida por el obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, a puerta cerrada ante la pandemia del Coronavirus. Al Igual que el Domingo de Ramos, esta Semana Santa de manera histórica se celebra desde la iglesia doméstica, es decir, reunidos con los integrantes de la familia, en un lugar especial en donde se haya proveído de un altar, en la transmisión no se realizó el lavatorio de los pies.  

La transmisión inició desde las 17:30 horas a través de los canales de comunicación tradicionales, así como las fanpage Periódico Buena Noticia y Radio Católica Orizaba. Diez minutos antes de iniciar la sagrada eucaristía, el obispo habló con los feligreses para que vivieran de manera diferente, pero, con fervor y la unión familiar “que podamos poner el servicio a los pies de los demás”.

En punto de las 18:00 horas inició la misa, con las personas necesarias para llevarse y cuidando la sana distancia, el prelado manifestó a los presentes que “siempre tendremos dificultades en el camino de la vida, pero el Señor Jesús nos acompaña librándonos del pecado y la muerte y alimentándonos con su palabra y la Eucaristía, así que los invito que iniciemos nuestra celebración reconociendo los pecadores y nuestras debilidades y pidamos perdón”.

La misericordia del Señor se muestra  en esta pandemia en el servicio que hacen unos por otros. 

En el sermón, el obispo, manifestó que han surgido muchos “memes desde los que ya no se aguantan hasta en el que el perrito se pone un cubrebocas. Más allá de la broma tenemos que aprender en estos días de la caridad en casa, de los espacios que nos regala Dios para el diálogo, la valoración del otro, para escucharnos, para comprendernos y también para perdonarnos”.

“Hermanos, nosotros tenemos que ser agradecidos con quienes se ponen al servicio de unos y otros, y no sólo en el lavado de pies sino en tantos y tantos servicios que se están haciendo, quienes desde diferentes espacios de la sociedad nos sirven velando por la salud”, resaltó.

Otros casos, lo hacen poniendo orden, “recordándonos que guardemos la distancia, nos dicen los policías que nos vayamos de la calle, esos son servicios de caridad y quién realmente hace la tarea política y se comunica con la comunidad y da las indicaciones claras y no nos engaña con cifras maquilladas, sino la realidad para que todos tengamos la responsabilidad de cuidarnos unos a otros, esos también son servicios”.

RECORRE SANTÍSIMO LA CIUDAD

Además, el Santísimo de la Catedral de San Miguel Arcángel realizó un recorrido en el primer cuadro de la ciudad, al igual que sucedió en las iglesias, parroquias, rectorías de Orizaba y corresponde a los cinco decanatos de la Diócesis que se quisieron sumar, de manera inusual y como un signo para pedir por la salud de sus pobladores ante la pandemia del Covid-19.

En algunas casas colocaron una mesa, una imagen, velas, flores blancas y adornos de papel en blanco y amarillo, este recorrido se realizó al terminar la eucaristía del Jueves Santo, para bendecir “a toda la diócesis”, una actividad que no se dio a conocer hasta que inició el recorrido para que la gente no se reuniera de manera masiva, por lo que no se hizo caminando, sino en camionetas con batea. 

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