ADRIANA ESTRADA
EL BUEN TONO
Orizaba. – Los asaltos al transporte de carga en la zona de Esperanza no serían solamente consecuencia de delincuentes apostados en carretera. El delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), José Carlos Gilibert Peña, señaló que el sector ha detectado presunta complicidad interna en casetas de peaje, lo que estaría facilitando la operación de los grupos dedicados al robo de mercancías.
Gilibert Peña afirmó que la propia cámara tiene detectado que, alrededor de las 2:00 o 3:00 de la madrugada, la caseta de Esperanza, operada por Capufe, apaga sus luces y queda completamente a oscuras, situación que, según señaló, es aprovechada para “operar”. El representante aseguró que estos hechos han sido documentados por la organización y pidió a Capufe revisar a su personal y depurar a quienes pudieran estar coludidos con los grupos delictivos.
El delegado añadió que entre los rumores que circulan en la zona se encuentra la versión de que uno de los líderes de la banda de asaltantes de Esperanza habría trabajado como casetero, lo que, de confirmarse, reforzaría las sospechas sobre posibles vínculos internos. Gilibert Peña insistió en que Capufe debe revisar quién trabaja en sus instalaciones y sacar de sus filas a cualquier persona que pudiera estar colaborando con los delincuentes. Mientras tanto, los operadores viven una disyuntiva brutal: detenerse ante una supuesta patrulla o arriesgarse a continuar.
Y es que, de acuerdo con el representante de Canacar, los delincuentes estarían recurriendo a patrullas clonadas para obligar a los camiones a detenerse. “El operador ya quiere aventar el carro, el operador prefiere romperme la madre a que un cabrón lo mate”, expresó al describir el nivel de temor entre los transportistas. Aunque no precisó si las unidades clonadas corresponden a la Guardia Nacional o a ninguna corporacion estatal, en el país.
