Fortín.- Carlos Alvarado Jimenez y Gerardo Revuelta portando pancartas llegaron gritando al evento donde se llevaba a cabo el informe del alcalde fortinense, Carlos Junco, y agredieron a varios jóvenes que ahí se encontraban, quienes inmediatamente interpusieron una denuncia por lesiones. Fue el grupo de activistas pertenecientes a “Ciudadanos de Fortín” quienes irrumpieron en el gimnasio municipal “Eliezer Morales”.

Los panistas hirieron en el rostro a varios ciudadanos, por lo que fueron detenidos por la Policía Municipal y puestos a disposición del Ministerio Público, para que respondan a la denuncia por agresiones que levantaron los jóvenes asistentes al acto cívico de rendición de cuentas, realizado en el gimnasio municipal.

Según el certificado médico expedido por el médico legista, los detenidos Carlos Alvarado Jiménez, Carlos Alberto y Celso Iván Alvarado Rodríguez, así como Emmanuel Luna Montiel, presentaban alto grado de intoxicación alcohólica.

Los hechos se suscitaron al término del evento cuando el alcalde, Carlos Junco, daba el mensaje de su gobierno a los fortinenses, ahí  fue cuando el grupo de panistas empezó a provocar a los ciudadanos ahí reunidos.

Carlos Alvarado fue quien supuestamente agredió a unos de los asistentes que escuchaban el informe, al percatarse la policía de esta acción de inmediato intervinieron lo que provocó una riña en plena ceremonia oficial.

Alvarado Jiménez, de 57 años, quien ha sido funcionario municipal por el PAN y miembro del comité de dicho partido en Fortín, fue detenido y presentado ante el Ministerio Público, debido a la denuncia que presentó en su contra uno de los ciudadanos afectados.

En la gresca también participó Gerardo Revuelta Uribe, ex candidato del PAN a la alcaldía de Fortín y quien perdiera la contienda en el pasado proceso electoral municipal. 

Ésta sería la segunda ocasión que un grupo del PAN en forma violenta tratan de afectar un evento oficial del Ayuntamiento.

Los ciudadanos fortinenses se mostraron indignados en contra de los panistas, pues si bien es cierto que el manifestarse es un derecho de cualquier ciudadano, también es un delito reprobable hacerlo de manera violenta. 

 

De la redacción 

El Buen Tono