La Navidad

Vivimos en una actualidad cambiante y dinámica marcada por un constante consumismo, estamos viviendo bajo un esquema de economía lineal, es decir producimos, consumimos y desechamos. Es un modelo que ha generado riqueza a muchas empresas pero nos hemos puesto a pensar ¿a costa de qué es que estas empresas están creciendo?.

Este modelo está acabando con nuestros recursos naturales y con nuestro planeta, estamos produciendo sin pensar a largo plazo y sin pensar a donde llega todo eso que desechamos, de acuerdo a la ONU cada Latinoamericano produce en promedio 1 kilo de basura diariamente. 

Muchos de nosotros hemos empezado a escuchar el término economía circular, el cual cada vez es más común entre las estrategias de sustentabilidad de diversas empresas.  Podríamos resumirlo como un modelo que simula al comportamiento cíclico que se da en la naturaleza, donde los residuos de un proceso son la materia prima del siguiente. Adriana Zacarías, de ONU Medio Ambiente, define a la economía circular como “proceso de inspiración en la naturaleza en donde no existe el concepto de desperdicio. Todo lo que la naturaleza genera es un insumo o alimento para otro organismo. Pensemos en el bosque, las hojas de un árbol se convierten en abono para la tierra; un animal muerto, llega otro y lo come. Todo es un flujo cerrado en lo que todo fluye”.

Se diferencia de la economía lineal porque se intenta aprovechar de forma adecuada los recursos, más allá de sólo reciclando. De acuerdo a la ONU, la economía circular podría lograr disminuir hasta en un 99% los desechos de ciertas industrias y en un 99% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Algunos de los principios básicos de la economía circular que todos podemos aplicar fácilmente son los siguientes: 

Recuperar, si es un residuo técnico puede ser incorporado a un proceso industrial, y si es un residuo biológico puede ser devuelto a la biosfera de alguna forma.
Reutilizar, aumentar la ventana de uso de los productos, por ejemplo una vez que dejamos de utilizar cierto artículo en casa, poder donarlo a alguien que lo pueda reutilizar siempre es una buena opción. 
Reparar, recuperar un objeto que es un residuo, pero que por su condición, puede convertirse en útil de manera muy sencilla.
Reusar, utilizar algo que ya ha sido usado sin necesidad de hacerle modificaciones a sus propiedades.
Desmaterializar, desmontar los objetos una vez que ya no los usamos para que sea más sencillo el reciclaje de los materiales. 
Refabricar, hacer pequeños cambios como sustituir materias primas por otras renovables, nuevas tecnologías, productos más fáciles de reciclar, nuevos servicios, etc. 

Además, al momento de querer aplicar la economía circular en el trabajo, esto representa múltiples beneficios, entre los cuales podemos mencionar:

Beneficios económicos, cada vez que reutilizamos o reducimos y convertimos los residuos en nuevos productos estamos ahorrando. Así mismo cuando generamos nuevos modelos de producción y aplicación de nuevas tecnologías.
Beneficios ambientales, ya que además de proteger los recursos naturales, nos permite reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Beneficios sociales, mejora las condiciones de calidad de vida de las personas, al mismo tiempo que mejora la imagen corporativa de la empresa, es decir se convierte en una empresa Socialmente Responsable. 

Por si estos beneficios no fueran suficientes, existen incentivos para empresas que están favoreciendo la llegada de negocios con economías circulares, tanto incentivos de gobierno como de mecanismos de financiamiento por diversas instituciones. 

En resumen, la economía circular es uno de los ángulos desde el que debemos trabajar para luchar contra el cambio climático ya que el modelo de economía actual nos ha llevado a un consumo rápido y por ende a un uso irresponsable de los recursos naturales.