Andrés Timoteo
Columnista

LOS MUNICIPALES
Hace una semana fueron policías municipales de Álamo Temapache, incluyendo su titular, los capturados por la fuerza pública estatal debido a sus nexos con el crimen organizado y ayer le tocó a Paso del Macho, donde fue desmantelado el cuerpo policiaco local también por estar coludido con la delincuencia.
En un operativo implementado por la Secretaría de Seguridad Pública estatal se detuvo a trece agentes, entre ellos el comandante de la corporación identificado como Candelario “N” por supuestamente brindar protección a un cartel de la droga de acuerdo con lo informado. No es un secreto que desde hace tiempo Paso del Macho está copado por la delincuencia y sumido en una espiral de violencia.
Los últimos crímenes que resonaron mediáticamente fueron de dos personajes que tuvieron que ver con la administración y la policía municipales. En febrero de este año fue asesinado por un grupo de sicarios el ex comandante policíaco Clemente Blanco Báez en un supuesto ajuste de cuentas en medio de la disputa por el control de la zona.
Y el 16 de diciembre pasado también otro grupo de sicarios ‘ejecutó’ al ex alcalde Rafael Pacheco Molina. Aquí está lo curioso del asunto, porque desde aquel diciembre tras el homicidio del ex edil, la SSPE a cargo del neoleonés Hugo Gutiérrez Maldonado asumió el control de la policía municipal y concentró en Xalapa a sus 19 integrantes, es decir, los actuales policías estaban bajo el mando y supervisión de la dependencia estatal, entonces ¿cómo es que los agentes locales seguían operando para las organizaciones del crimen organizado? Una pregunta para la araña panteonera.
La corrupción y colusión de las policías municipales con la delincuencia es moneda corriente en muchos lugares de Veracruz y del país. Entre el 40 y 50 por ciento de las policías municipales en México no cuenta con certificado de confianza y está bajo sospecha de tener relación con la delincuencia, según los estudios de especialistas. Veracruz es líder en el descuido de sus policías municipales pues sólo el 30 por ciento están acreditadas y son dignas de confianza.
En el caso de Paso del Macho hay otro patrón que abre el compás de la sospecha sobre que el desmantelamiento de las policías municipales puede ser una maniobra partidista, según se dice en los merenderos políticos, pues el alcalde exhibido es el perredista Jorge Vera León y antes fue el panista Jorge Vera de Álamo Temapache. Saquen sus conclusiones.
 
POEMA PARA ‘DOÑA ABUNDANCIA’
En medio de las malas noticias para Veracruz hay una buena nueva y tiene que ver con otros delincuentes, los de ‘cuello blanco’ que a veces son los más dañinos. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se rehusó a atraer el recurso de apelación que interpusieron los abogados de Karime Macías, ex esposa de Javier Duarte, luego de que un juez le negó el amparo contra la orden de detención con fines de extradición que pesa contra ella.
La ex presidenta del Sistema DIF en el estado pretendía que los ministros de la SCJN le corrigieran la plana al juez que le negó la protección y así evitar la extradición desde Gran Bretaña, donde está refugiada. El breve comunicado de la corte para rechazar la petición de Macías es casi un poema: “Infórmese a la quejosa que ante su falta de legitimación se desecha la solicitud de ejercicio de la facultad de atracción que formula”. Es como música para todos los agraviados por los Duarte Macías.
Entonces, ‘Doña Abundancia’ ya agotó la última instancia en ese recurso y deberá afrontar las consecuencias -claro, sin desestimar otros artilugios legales que hagan sus defensores para retrasar la extradición- por el desvío de 112 millones de pesos que hizo de las arcas estatales a través del DIF, algo que es una minucia si se considera todo lo que se robó junto con su ex marido.
Por cierto, el alegato de Karime Macías para que se desestimara la orden de captura era que el que aportó los datos sobre su latrocinio fue un ex funcionario que habría sido torturado para declarar en su contra. ¿Y quién es este sujeto? El cordobés Antonio Nemi Dib, ex director del organismo, muy cercano a los Duarte Macías y quien estuvo varios meses encerrado en el penal de Pacho Viejo.
Ni modo, ahora al inefable Nemi Dib solo le quedará relatar sus vivencias en un libro que prometió escribir. ¿Qué título le pondrá?, ¿Los Bandidos del Río Frío, Memorias de un Asaltante, Breve Historia de la Corrupción, El Dinero del Diablo, Cómo robar y no morir en el intento o Manual del Ladrón? Risas.
 
LOS ‘BEJARANOS’ DE HOY
“No es indio el que no se venga -de vengarse, claro-”, dicen en el refranero popular y eso se cumple con el golpe que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador  le está propinando a una parte de la cúpula del panismo al exhibirlo, todavía de manera incipiente, en videograbaciones que acreditan los sobornos que se pagaron desde el gobierno federal en el sexenio de Enrique Peña Nieto a cambio de que los legisladores azules aprobaran la reforma energética en el año. Al momento son dos los funcionarios menores, por decirlo de alguna forma, que aparecen en el ‘videoescándalo’ filtrado desde palacio nacional. Se trata de Guillermo Gutiérrez Badillo y Rafael Caraveo. El primero fue empleado del Senado y actualmente se desempeñaba como secretario privado del gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez, quien lo destituyó de forma fulminante apenas se dio a conocer el primer video el pasado 16 de agosto.
El otro, Caraveo, fue secretario técnico en la Cámara alta y es cercano a Jorge Luis Lavalle, quien fue presidente del Comité de Administración de dicho recinto y operador de Ernesto Cordero Arroyo, Roberto Gil Zuarth y María Luisa Calderón, hermana del ex presidente Felipe Calderón Hinojosa. Aunque Lavalle y Cordero fueron expulsados de Acción Nacional en el 2018, en aquella época era parte de la burbuja de poder en el panismo.
A ambos personajes se les ve en los videos tomando pacas de dinero entregadas en oficinas que funcionaban como pagaduría de sobornos de Emilio Lozoya, ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex) hoy convertido en testigo estrella del gobierno lopezobradorista contra los de su propia clase política. Por supuesto, esos dos personajes apenas son la punta de la madeja, pues serían 16 horas de videograbaciones las que Lozoya habría entregado a la Fiscalía General de la República a cambio de impunidad.
En las cintas aparecerían políticos de todos colores y sabores, pues los panistas no son los únicos, sino que hay también priistas y hasta perredistas y petistas. Por ejemplo, dos que se han mencionado son Dolores Padierna, hoy de Morena y vicepresidenta de la Cámara de Diputados, y Manuel Bartlett, actual director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ambos muy cercanos al tabasqueño Andrés Manuel López Obrador. Es obvio que los aliados no serán ventaneados porque la exhibición mediática va dirigida contra los actuales enemigos del régimen, entiéndase los panistas.
Ellos son los ‘Bejaranos’ de hoy, los que ocupan el lugar de René Bejarano que en el 2004 fue también exhibido en videograbaciones recibiendo pacas de dinero del entonces empresario argentino Carlos Ahumada y que estuvo preso durante meses. Otro exhibido fue Gustavo Ponce, secretario de Administración del Gobierno de la Ciudad de México con Andrés Manuel López Obrador quien era el mandatario capitalino.
En aquella época, la exposición de Bejarano, apodado “el Señor de las Ligas”, y de Ponce fue un golpe tremendo para López Obrador quien estaba enrumbado a la candidatura presidencial del 2006. Ahora, 16 años después, el tabasqueño les devuelve el golpe y por medio del nuevo Ahumada que es Lozoya.
¿Y quiénes operaron el ‘bejaranazo’ del 2004? Los salinistas puros tanto del PRI como del PAN. En este último estaba Diego Fernández de Cevallos quien incluso reconoció abiertamente que tuvo conocimiento de los videos antes de que salieran al aire y fue impulsor de su difusión. Obviamente era la embestida del panismo que preparaba a Felipe Calderón para convertirse en sucesor de Vicente Fox y, por ende, en enemigo electoral de López Obrador.
La venganza tardó casi dos décadas, pero ya se está dando, aunque no todos serán exhibidos, solo los necesarios para tres fines: la vendetta personal de López Obrador, la estrategia electoral rumbo al 2021 pues como la llamada “cuarta transformación” no tiene resultados positivos que ofrecer al electorado y necesita demonizar y desprestigiar al enemigo y también es un distractor mediático ante lo que actualmente sucede con el manejo desastroso de la pandemia y el desplome de la economía. Ya se verá que tanto le sirve este escándalo al lopezobradorismo.
Y como se decía, no todos los involucrados en aquel “compló”, como le decía el tabasqueño, serán blanco de la venganza presidencial. Uno de los que no será tocado, pero que estuvo metido hasta el tuétano en el mismo, es el ex dirigente nacional del blanquiazul, Manuel Espino Barrientos, actual Comisionado del Servicio de Protección Federal en el gobierno morenista. Es un complotista redimido y perdonado.
Sin embargo, más allá del uso maniqueo de los videos de Lozoya para el país es positivo que se exhiba la cloaca con la que se aceitó la reforma energética del 2013 y a todos esos fascinerosos que atentaron contra la nación al aprobar esas modificaciones legales que son lesivas. Así como en el 2004 se desnudó la corrupción en el lopezobradorismo ahora que se haga con el panismo y con otros corruptos para que sus iniquidades no queden ocultas. Aunque no haya castigo penal -algo casi inminente- si habrá punición mediática y popular, y eso ya es ganancia para los mexicanos.