Andrés Timoteo
Columnista

SIN AGENDA
Y SIN CALLE
Finalmente se cumplió en México lo postulado por los politólogos Milton y Rose Friedman sobre la importancia de todo nuevo régimen para aprovechar el lapso entre su arribo al poder y la reagrupación de sus opositores a fin de consolidar su proyecto de gobierno antes de que pase el aturdimiento por la derrota electoral.  A la administración de Andrés Manuel López Obrador parece que ya se le agotó ese tiempo.
Ahora no solo la oposición sino la sociedad organizada -que muchas veces no tienen que ver con partidos políticos- comenzó a cuestionar sus acciones y el incumplimiento de la oferta electoral. En marzo, se revelaron las mujeres reclamando la indolencia e inacción del gobierno frente a los feminicidios. La jornada histórica del 9 de marzo llamada “Un día sin nosotras” y las movilizaciones en todo el país hicieron que, por vez primera, López Obrador perdiera la calle como espacio de pronunciamiento y arenga.
Durante 25 años, desde la Caravana por la Democracia que en 1995 hizo de Tabasco a la Ciudad de México para denunciar el fraude electoral en la gubernatura de aquella entidad, López Obrador se convirtió en el protestante por excelencia y controlador de la vía pública como espacio político por antonomasia. Pues ese espacio se lo quitaron las mujeres, por eso su reacción fúrica en contra de ellas descalificando su movilización.
Meses después apareció el Frente Nacional Anti-AMLO (FRENAAA) que sí tiene un trasfondo partidista y que ahora está ocupando parte del zócalo capitalino frente a palacio nacional. FRENAAA comenzó disperso y minúsculo, con caravanas de vehículos cada fin de semana hasta que se bajaron de ellas y optaron por la calle. Ahora ya están en un plantón que prometen mantenerlo hasta el fin del sexenio.
La ‘chairada’ se burla del número de manifestantes, de las tiendas de campaña vacías y de las consignas de corte religioso, pero eso pasa a segundo término. En política se deben leer los símbolos y la ocupación del zócalo es un símbolo que López Obrador quiso evitar con los granaderos porque sabe que ese plantón será un dolor de cabeza. El presidente está atado de manos porque si los desaloja se mostrará como un represor que hizo lo que no le hicieron a él y si los deja ahí estarán como ‘cuchillito de palo’ frente a su domicilio y la sede del poder presidencial. FRENAAA le quitó la plaza.
En tanto, la prensa con la cual se ha confrontado al grado de considerarla enemiga de su gobierno, le arrebató la agenda pública. A base de investigaciones periodísticas se le ha dado tremendos golpes al régimen obradorista y ha puesto bajo duda sus banderas de honestidad y pureza. El presidente reacciona, la mayoría de las veces iracundo, a lo que se publica en los diarios o se difunde en noticieros y en las “Mañaneras” descalifica a los periodistas que ya le marcan los pasos en el tendedero mediático.
De ahí que al mandatario no le queda más que recurrir a la victimización asegurando que es el presidente más atacado en la historia de México y que el 66 por ciento de las columnas políticas le son adversas. ¿Pero qué le preocupa si presume que tiene de su lado las “benditas redes sociales” ?, ¿acaso estas no le son suficientes para contrarrestar al periodismo? Claro que no le alcanzan ya que los youtuberos, tuiteros, feisbukeros y demás son propagandistas -y de los chafas- que no pueden detener o revertir el impacto de un reportaje o una revelación periodística.  
Es falso que las redes sociales sustituyan a la prensa y los blogueros sean periodistas, por eso el dolor presidencial. En fin, a estas alturas, al tabasqueño le quitaron la calle, la plaza y la agenda informativa. Por cierto, aunque en pequeñas dosis -por el momento- los de FRENAAA ya persiguen al presidente en sus giras por el interior del país.
Así, el fin de semana en Jalapa y el puerto de Veracruz realizaron protestas al paso de la gira. No faltaron los que se mofaron de esas demostraciones de rechazo, pero ahí entra la terca memoria: igual comenzaron los seguidores de López Obrador a perseguir por doquier al panista Felipe Calderón y luego al priista Enrique Peña Nieto, de poquitos en poquitos. El error más barato en el que pueden caer es empequeñecer al enemigo.
 
DIPLOMACIA DE
IDA Y VUELTA
Una cosa interesante a leer políticamente de la gira presidencial del fin de semana es que en el puerto de Veracruz ‘la sangre no llegó al río’ como muchos esperaban. Es decir, no hubo sombrerazos ni escupitajos y ni siquiera mohines entre el anfitrión y el visitante. El presidente López Obrador bien trató al alcalde panista, Fernando Yunes Márquez, quien estuvo en el templete del evento realizado en el Museo Naval.
El tabasqueño, a sabiendas que todos esperaban un posicionamiento sobre el edil porteño quien no solo es militante del PAN sino hijo del exgobernador Miguel Ángel Yunes, uno de sus críticos más férreos, le agradeció su presencia y señaló públicamente que, aunque en cuestiones ideológicas hay diferencias, en el quehacer gubernamental trabajan juntos. Por supuesto que eso cayó como un pisotón en los juanetes al gobernante estatal, Cuitláhuac García y a su segundo, Patrocinio Cisneros, quienes esperaban la descalificación o al menos el ninguneo hacia el panista.
Sobre todo, este último – el secretario de Gobierno- famoso por sus baladronadas contra Yunes Márquez intentándolo ridiculizar y amagando con echarle encima el aparato estatal. Lo que son las cosas, el recortado de la gira, del acicalamiento y de los templetes fue el cerrero Patrocinio Cisneros y no el edil porteño. Hubo cortesía política y la diplomacia fue de ida y vuelta porque el munícipe respondió a la convocatoria de hacerse presente sin aspavientos ni tinglados. Cólicos en el palacio estatal.
 
MENTIR SIN PESTAÑEAR
Del resto, la síntesis sobre el mensaje presidencial de la gira por la entidad es que “ya tocamos fondo”, que ya se recuperaron 200 mil empleos, que la mayoría de los mexicanos se cuidó en sus hogares, que nadie se quedó sin atención médica ni cama de hospital ni ventilador mecánico, que ya disminuyeron los contagios, que “vamos saliendo del hoyo” en cuestión económica y que a México le fue mejor que a Europa y Asia en la pandemia de Coronavirus. Ah, y -nuevamente- que Cuitláhuac García es “un hombre con convicciones, trabajador y gobernador honesto que tanta falta hacía en Veracruz”. Es decir, puras falsedades sin pestañeo. Y lo último ya es chacota. 
Al mandatario federal lo desmiente la realidad pues el fin de semana se superaron los 76 mil muertos y los 700 mil infectados por la Covid-19.  México sigue en el cuarto lugar mundial de saldos mortíferos de la pandemia y no es cierto que le “haya ido mejor” que a los países europeos o asiáticos. Las cifras de muerte no dejan de crecer a pesar de que se diga que 27 de los 32 estados ya están a punto de pasar al “semáforo verde” o sea, sin que haya riesgo epidémico para la población.
Eso de que a México “no lo desbordó la pandemia” solo está en el discurso político. Sobre la otra calamidad imparable, la violencia generada por el crimen organizado, también queda rebasada la retórica presidencial que asegura que hay una disminución del 50 por ciento en secuestros en el país cuando por todos lados hay casos de plagios y desapariciones forzadas.
En Veracruz, el gobernante García Jiménez afirmó -chequen bien- que ya cumplió con su promesa de amainar la violencia en los dos primeros años de gobierno y que a la fecha han bajado un 20 por ciento los casos de homicidios dolosos, un 57 por ciento los secuestros y un 13.4 por ciento las extorsiones por parte del crimen organizado. No es cierto y como muestra están los últimos casos de sangre en la entidad, varios de ellos en la zona centro.
Como bien lo tituló esta casa editorial, EL BUEN TONO, en una nota al respecto, en la zona hay “Ríos de sangre”. Un restaurantero de Fortín de las Flores fue secuestrado y luego su cuerpo, desmembrado, arrojado en la vía pública. En Yanga, tres jóvenes fueron ‘ejecutados’ en el interior de un domicilio por un grupo de sicarios, un vendedor de boletos de una línea de autobuses fue asesinado en la autopista Córdoba-Fortín y otra persona fue muerta en Cuitláhuac. A eso se suman ‘ejecuciones’ y plagios en semanas anteriores en Fortín, Huatusco, Atoyac, Río Blanco y Coscomatepec.
En Coatzacoalcos, dos personas fueron asesinadas en la vía pública también por sicarios, un negocio quemado por no pagar ‘derecho de piso’. Entonces, la versión gubernamental -tanto la federal como la estatal- de que la delincuencia está a la baja, simplemente es otra falsedad que se pregona sin empacho desde las tribunas gubernamentales.
 
YOUTUBERO A PRISIÓN
El Tribunal de Versalles, Francia, le puso ‘el cascabel al gato’ y condenó, el lunes de la semana pasada -el 21 de septiembre- a dos años de prisión, uno de ellos físicamente en una cárcel, al youtubero conocido como “Marvel Fitness” al que encontró culpable de violencia y acoso contra otros nueve ‘influencers’ contra quienes dirigió ataques y jaurías de ‘haters’ para desprestigiarlos, ocasionándoles daño a su reputación y afectación sicológica.
“Marvel Firtness”, es el seudónimo de Habannou S, de 31 años quien tiene un canal en YouTube desde el 2015 con 146 mil abonados y dedicado a consejos de salud enfocados al ejercicio y al fisicoculturismo. Desde esa tribuna, así como desde sus cuentas de Twitter, Instagram y Facebook se mofaba de esas personas por su físico y azuzó a sus seguidores para emprender una guerra de ‘ciberbullying’ contra ellos.
“No me pueden culpar por lo que hicieron otros”, alegó el youtubero. No le creyeron y ni las campañas de sus fans en la web y frente al tribunal evitaron el fallo. El juez desechó también el alegato de que “Marvel Fitness” solo ejercía su libertad de expresión. Sin duda, un precedente para el mundo de que las redes sociales deben ser reguladas legalmente para salvaguardar las garantías de terceros. Alice Bouvier, abogada de las víctimas calificó el veredicto como una “sanción ejemplar contra el odio” que deberá servir para “educar a quienes siguen ciegamente a un gurú virtual”.