• Por Andrés Timoteo / columnista

LA PESADILLA
Por estos días si un ciudadano común, sea lugareño o visitante, recorre el Centro Histórico de Córdoba puede llevarse un sobresalto. Al deambular por el parque 21 de Mayo se topará con algo tremebundo: la imagen agigantada de la alcaldesa Leticia López Landero folclóricamente vestida en un atuendo con flores bordadas y con la sonrisa de oreja a oreja. Vaya, como para darle un susto al miedo. La imagen de la edil apoltronada allí como un elemento más de ese espacio público.
¿Acaso no está prohibida la contaminación visual en los cascos históricos? Al parecer ese reglamento no aplica a lo que tienen el poder en la aldea. Se trata de la publicidad por el tercer informe de gestión de la presidenta municipal que realizará mañana sábado, aunque lo que allí -en el anuncio – hay escrito es algo irrebatible desde cualquier punto de análisis pues reza que el informes es de “resultados que cambian vidas”.
Vaya que a los Luz López les ha cambiado la vida estando al frente del ayuntamiento y sobre todo con el acceso a los dineros públicos. Pasaron de vivir en un modesto domicilio clasemediero a una residencia en el fraccionamiento Campestre y ahora están por estrenar sendas mansiones construidas en Las Cañadas del Barreal a las que les apodan “el hogar que yo robé” – como aquella antigua telenovela -. Ahí sí que ha cumplido el compromiso la alcaldesa de procurar techo a los
necesitados.
Recuerden que el 19 de diciembre de 2018 en su primer informe de gobierno, sostuvo que su intención era dotar de viviendas a los ‘sin techo’ a quienes les procuraría abrigo y calor de hogar. “Hay gente que no tiene un hogar, que no tiene una forma digna de vivir como falta de agua, pavimento, un ejemplo de ello es que existen niños que tienen que caminar con un par de zapatos para andar en el lodo y con otro par para cambiarse y entrar a la escuela, en mi Gobierno es muy importante la infraestructura, principalmente para quienes más lo necesitan”, dijo en esa ocasión.
Y qué mejor que poner a su familia como ejemplo del compromiso cumplido porque ya levantó sendas casas con todos los servicios públicos y acabados onerosos -no podemos decir que de lujo porque ese término va emparejado con el buen gusto, algo de que carecen los Luz López- y a sus niños, los Luz López, ya no les apura caminar en calles de terracería ni lodosas. A tres años de gobierno puede decir que ya le dio techo a quienes están en primer lugar de sus prioridades, a los que conforman su parentela.
Tras cumplirle a su familia, no otra cosa a destacar. Al contrario, la gestión de López Landero ha sido de escándalos por el manejo patrimonialista del erario y los desfalcos al mismo. Hace un año, en su segundo informe de gobierno, la alcaldesa presumía una inversión récord en materia de seguridad pública. “Más de 59 millones para acciones que van desde la reconstitución de la policía municipal y el mejoramiento de la infraestructura de la corporación”, se lee en la hemeroteca.
Aunque a esos 59 millones habrá que restarle los 7.5 millones que se transó en dos casetas de vigilancia que no resistieron el ataque del crimen organizado en febrero pasado y donde perdieron la vida dos policías. Los módulos se reportaron como blindados y aptos para el servicio en materia de seguridad, pero eran hechizos. No hubo tal inversión y estaban fabricados con lámina metálica, acrílico y madera. Entonces, del monto presumido por López Landero en su informe del 2019 solo en realidad fueron 51.5 millones, porque el resto se lo robó.
A pesar del bochornoso caso y la muerte de los agentes, a la fecha no hay un deslinde de responsabilidades. ¿Hablará de esto López Landero mañana sábado?, ¿externará una disculpa pública a los familiares y al resto de cordobeses?, y ¿se ofrecerá como voluntaria para ir a declarar ante el Ministerio Público dispuesta a que indaguen ese asunto tan quemante? Por supuesto que no, seguramente el tema será borrado de sus “resultados que cambian vidas”. A esos dos policías no se las cambiaron sino se las extinguieron, cortesía de su gestión.
El 10 de diciembre del 2019, cuando
presentó su segundo informe de gobierno, la edil también presumió que su administración trabajaba en la infraestructura pública para “mejorar la calidad de vida de quienes menos tienen” y que daba prioridad a los grupos poblacionales y los lugares “donde nadie jamás había volteado antes”. Habrá, entonces, que preguntarles a los locatarios del mercado “Revolución” si es verdad eso.
Dicho inmueble se incendió hace once meses, el tiempo suficiente para que fuera reconstruido, pero no hay nada. Tampoco han investigado las causas de la conflagración ni deslindado las responsabilidades del ayuntamiento tanto por las condiciones físicas en que operaba el edificio y la falta de equipos de contención de siniestros. Mucho menos se ha ocupado de la obra nueva. Es más, la zona es un desbarajuste y la inversión financiera un mito genial que seguramente terminará en otro escándalo de
corrupción.
El tercer caso que retrata de cuerpo entero a su gobierno es el paso a desnivel en la colonia Las Estaciones para librar el ferrocarril, obra que sería no solo la principal de este cuatrienio, sino que fue el clamor ciudadano durante varias décadas. Todo indicaba que allí se luciría la señora López Landero, pero le saltó la liebre oculta: la empresa constructora beneficiada “Construcciones R2CYC S.A. de C.V”. es, según los trascendidos, propiedad del ex diputado panista, Víctor Serralde Martínez -o como se llame en realidad-, un político de triquiñuelas y obras cuestionadas.
La realización del proyecto vial está llena de claroscuros y no se hizo para el bienestar de los cordobeses sino para beneficiar con negocios a sus allegados y aliados políticos. No olviden que el señor Serralde -o como se llame en realidad- controla el comité municipal del PAN y actúa en el toma-y-daca o sea en concordancia con López Landero para operar a favor de Morena en los comicios del 2021.
En resumen, no hay obra, acción o decisión de la alcaldesa Leticia López Landero que no arrastre una cola enorme de corrupción y negocios al amparo del poder. El tiempo va acomodando a cada uno en su lugar y a tres años de su gestión toda la retórica se ha derrumbado: se dijo feminista, se dijo democrática, se dijo paritaria, se dijo comprometida con los pobres, se dijo que encabezaría el cambio para Córdoba y, mírenla, acabó siendo una pesadilla para la ciudad.
Eso sí, hay que acotar que además de construirle sendas mansiones a sus hijos también cumplió con otra de sus promesas: convertirse en “un soldado más” de la “cuarta transformación”, es decir del gobierno que encabezan los morenistas Andrés Manuel López Obrador, a nivel federal, y Cuitláhuac García a nivel estatal. Hace tiempo que la señora López dejó de ser servidora de los cordobeses y se asumió como operadora del morenismo, la chalana que les entregará el ayuntamiento en el 2021.
¿Hablará de todo eso mañana?, ¿se lo recordarán los regidores de “oposición” ?, ¿le aplaudirán a pesar de que diga mentiras?, ¿el pueblo se manifestará en los ‘muros’ de las plataformas donde se transmitirá el mensaje de la edil?, y lo más importante: ¿los cordobeses le tolerarán el negocio electoral que pretende hacer con el ayuntamiento?, ¿no es tiempo ya de ponerle un alto y despertar de la pesadilla? Ya son tres años y la culpa no es de la abusiva sino de los masoquistas que la
padecen. ¿No creen?
 
EL ELÍSEO INFECTADO
El Coronavirus llegó hasta el Palacio del Elíseo y puso a temblar a su ocupante. El presidente francés Emmanuel Macron dio positivo a la gripe Covid-19 y desde ayer está en aislamiento, lo mismo que varios de los funcionarios del primer círculo, líderes parlamentarios y dirigentes de los principales partidos políticos e incluso mandatarios de otros países europeos que tuvieron contacto con él en las horas previas de revelarse su situación epidémica.
La víspera de que aparecieran los primeros síntomas de la Covid-19, el martes, Macron cenó con el presidente de la Asamblea Nacional – cámara de diputados-, Richard Ferrand, así como dirigentes de los principales partidos políticos, entre ellos el suyo, La República en Marcha (LREM) y del izquierdista La Francia Insumisa, cuyo líder Jean-Luc Mélenchon, quien asegura “haber estado a diez metros de distancia y sin contacto físico”.
También mantuvo reuniones con el primer ministro, Jean Castex, quien ha dado negativo al test clínico y con varios de sus consejeros. Por eso hay un operativo en la sede presidencial para determinar cuántos más están contagiados y de manera preventiva todos estarán en aislamiento durante los próximos 7 días. La esposa del mandatario galo, Brigitte Macron, ha resultado negativa a los exámenes víricos.
A su vez, el presidente del Gobierno Español, Pedro Sánchez también inició una cuarentena que durará hasta el 24 de diciembre pues el lunes tuvo un encuentro con Macron, al igual que el primer ministro de Portugal, Antonio Costa. Ellos y otros cancilleres y diplomáticos se encontraron en la celebración del 60 aniversario de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El contagio del presidente francés llega en un contexto difícil porque la pandemia sigue descontrolada en el país a pesar de las medidas para tratar de contener la segunda ‘ola’. Ayer se contabilizaron 18 mil 254 nuevos infectados y casi 300 muertos.
Esta semana, la antepenúltima del 2020 y la previa a la Navidad termina con una cascada de decretos emergentes en el continente europeo como el cierre perimetral de ciudades, el confinamiento de personas, los ‘toques de queda’, la suspensión de actividades escolares, del comercio y de sitios de ocio, así como medidas draconianas para la celebración de las fiestas familiares.
Vaya, hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda usar cubrebocas en las cenas al interior del hogar a fin de parar la profusión de contagios y a limitar a 5 o 6 personas como máximo en la mesa. A ese grado se ha llegado. Europa tiembla y está dispuesta si no a cancelar la Navidad sí a ponerla bajo sitio porque ya se avizora la tercera ‘ola’ de la pandemia. Llegará en enero.