in

El minutero

Superiberia

LEYENDAS URBANAS

 La inscripción de los precandidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a las diputaciones de mayoría relativa el pasado fin de semana fue simple formulismo pues la mayoría de los aspirantes ya estaban en campaña desde hace tiempo aún sin tener la autorización en la mano. Las 23 formulas anotadas en la sede partidista en Xalapa – y también las otras siete que se repartirán entre sus aliados Nueva Alianza (Panal) y Verde Ecologista de México (PVEM)-, se convertirán en las socorridas “candidaturas de unidad”, ese viejo término priista para nombrar el “dedazo”.

 De ahí que la democracia interna en el tricolor es una mera leyenda urbana – todos hablan de ella pero nadie cree que exista en realidad-. Los militantes no fueron ni serán consultados para seleccionar a los candidatos pues la selección se hizo desde un escritorio. Las “fuerzas vivas”, el “voto verde”, la “base militante”, son mitos geniales para adornar discursos y salvo que ocurra un cataclismo, no habrá vuela de hoja en tales imposiciones. Leyenda urbana también es la perorata del dirigente priista , Erick Lagos, cuando habla de postular a los mejores hombres y mujeres, personas honestas y sin antecedentes penales.

Si se aplicara tal premisa el priismo se quedaría sin candidatos. Así de simple pues a excepción de algunos abanderados externos los demás son “cartuchos quemados”, individuos muy cuestionados en lo moral y lo ético, con la honorabilidad hecha trizas y con un historial tenebroso que apunta hacia cosas inconfesables. Basta citar a siete de sus precandidatos para comprobar que ni tienen una forma honesta de vivir, no son gente proba y ni siquiera pasarían la prueba del bolígrafo –léase el detector de mentiras-.

 Ahí están los alcaldes con licencia de Córdoba y Paso de Ovejas, Francisco Portilla Bonilla y Adolfo Ramírez Aranda, que dejaron a sus municipios sumidos en la violencia y la inseguridad, saqueados financieramente y en un desorden urbano total. Ambos son herencia de la fidelidad y los dos fueron verdaderas pesadillas para sus gobernados. Otro más es el ex alcalde de Xalapa, David Velasco Chedraui, a quien promocionaron en el 2007 de que por haber nacido en pañales de seda, pues pertenece a una de las familias más ricas de la entidad, no robaría en el Ayuntamiento y se llevó todo lo que pudo.

 Fina persona también es el cacique de Zongolica, Ignacio Valencia Méndez , dirigente transportista emparentado con otro cacique de horca y cuchillo, Mario Zepahua Valencia, ambos fidelistas de cepa. Y qué decir de Gladys Merlín Castro, ex diputada local, ex alcaldesa de Cosoleacaque e integrante del cacicazgo de los Merlín en el sur del estado. Una familia que acostumbra a cargar la escopeta al hombro para dispararle a quien se le ponga enfrente – si no, pregúntenle al ex panista y ahora priista Cirilo Vázquez, actual munícipe de Cosoleacaque, cómo le fue con Los Merlín en la campaña electoral del 2010 cuando contendió por Acción Nacional-.

 Un caso para la siquiatría es el de Ciro Félix Porras, hijo de la ex alcaldesa de Minatitlán y actual dirigente de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), Guadalupe Porras David a la que se le achaca haberse robado 80 millones de pesos cuando presidió el Ayuntamiento minanteco. El junior Porras, candidato por el distrito de Minatitlán, no sólo es famoso por pasearse en las calles de Minatitlán a bordo de automóviles de lujo y hacer reventones donde corre de todo –incluidos los polvos de aquellos lodos- sino también por los negocios al amparo del erario público, los abusos del poder y la prepotencia. A madre e hijo, que era el presidente del DIF municipal de Minatitlán, se les acusa de haber desviado a sus cuentas bancarias personales buena parte de los recursos para los damnificados por el desbordamiento del río Coatzacoalcos en el 2009.

 Pero las joyas de la corona son, sin duda, los que serán candidatos por el PANAL y el PVEM en los distritos de Cosamaloapan y Coatzacoalcos Urbano. El primero, Juan René Chiunti, también parte de una familia caciquil, han sido alcaldes y diputado local tanto por el PRI como por el PAN. En su tierra le llaman Juan Ratón porque se robó hasta las sillas del Ayuntamiento. Chunti dejó su municipio plagado de bandas criminales. El otro es Renato Tronco Gómez, que será candidato por el PVEM en alianza con el tricolor y en su momento fue acusado de ser autor intelectual del homicidio del regidor panista Alfredo Pérez de Las Choapas cuando encabezó por vez primera la alcaldía.

 También se le atribuyen atentados de muerte contra otro ex alcalde de Las Choapas, Antonio Poucholen, su sucesor, así como contra periodistas de la zona sur del estado. Tronco Gómez se hizo alcalde por el PAN en el 2005 y diputado local en el 2007 por ese mismo partido aunque después renunció y se declaró legislador “independiente” –léase: priista oculto- y en el 2010 fue candidato del desaparecido Partido Revolucionario Veracruzano (PRV) y el tricolor. Hoy va por el PVEM, otro satélite del priismo.

 Por otro lado, también quedaron en leyendas urbanas las aspiraciones de muchos que se decían seguros de ser los elegidos para las candidaturas y terminaron con la cola entre las patas. Entre ellos están el empresario radiodifusor Alonso Domínguez Ferraez que no será ni candidato a la alcaldía de Orizaba – a la cual va de nueva cuenta Juan Manuel Diez Francos- ni a la diputación local –cuya abanderada Eva Campos, una candidata sumamente débil- pese a que reclamaba que esas fórmulas distritales correspondían al PVEM. Los díceres apuntan a que Domínguez Ferráez terminará como abanderado del Partido Alternativa Veracruzana (AVE) del fidelista Alfredo Tress.

 También podría terminar en ese partido el ex director de Carreteras Estatales, Agustín Mollinedo pues el PRI no lo inscribió candidato en Huatusco y le cedió la titularidad de la formula al PANAL que anotó al alcalde de Huatusco, Miguel Ángel Sedas Castro. Lo que sí se confirmó es que el huatusqeño Sedas Castro dejó la indecisión de ser “melón o sandía” y prefirió quedarse con la alianza PRI-PANAL-PVEM, es decir, como una sandía roja pero de corazón azul.

 De los 23 candidatos del tricolor a las diputaciones, ocho son mujeres y el resto hombres. Los distritos de Martínez de la Torre, Cosamaloapan y Huatusco los encabezará el PANAL mientras que Coatzacoalcos Urbano y Rural, Acayucan y Santiago Tuxtla los liderará el PVEM. En las candidaturas de la coalición PRI-PANAL-PVEM hay cuatro contendientes ligados a los medios de comunicación. En Tuxpan está de candidata Gabriela Arango Gibb, ex directora de Turismo en ese Ayuntamiento y sobrina del desaparecido Raul Gibb Guerrero, dueño del diario La Opinión, asesinado en el 2005.

En Veracruz Rural va el periodista Tonatiuh Pola Estrada ex conductor del noticiero matutino de Televisa Veracruz y por Veracruz Rural se abandera a Ana Guadalupe Ingram Ballines, también conductora de Telever y sobrina de un directivo del periódico El Dictamen. En Coatzacoalcos Urbano, la candidata será Mónica Robles Barajas hija del propietario de los periódicos Imagen de Veracruz y Diario del Istmo mientras que en Martínez de la Torre se postula a Eduardo Sánchez Macías, dueño de varios periódicos regionales entre ellos El Heraldo de Xalapa y El Martinense.

 La situación electoral de Sánchez Macías es peculiar porque el señor ni siquiera es originario de la entidad y hasta hace algunos días se desempeñaba como dirigente municipal del PRI en Martínez de la Torre y aún así, ahora es la propuesta de Nueva Alianza en el marco de la coalición con el Revolucionario Institucional. Lo anterior revela que la frontera entre un partido sólo es una leyenda urbana. Así están las cosas en la cancha tricolor con las definiciones de sus candidatos y la semana que inicia será otra romería por las inscripciones de sus precandidaturas a las alcaldías cuya convocatoria también se emitió este fin de semana.

Mientras eso sucede, en el PAN siguen las controversias internas y también los preparativos para sus asambleas municipales y distritales que serían el próximo fin de semana, y el pronóstico es que muchas terminen en pleitos rancheros y sombrerazos. Del PRD ya poco se puede decir, quedó desfigurado después de que la fidelidad lo infiltró y todo candidato que sea postulado por el sol azteca tendrá un futuro mediocre. Por el mismo rumbo va la morralla electoral, entiéndase PT, PMC, AVE y el Cardenista del cordobés Antonio Luna Andrade.

CANAL OFICIAL

Échate Para Delante

Se lesiona motociclista