Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- Tras el inicio del Mundial, organizado por primera vez por tres naciones, la Diócesis de Orizaba lanzó un llamado a la fraternidad. El vocero, Helkyn Enríquez Báez, admitió las complejidades que enfrentan los países sede, México, Estados Unidos y Canadá, pero subrayó que el torneo debe privilegiar la convivencia por encima de las tensiones sociales y políticas.
El Sacerdote calificó la edición 2026 como un escenario inédito. “La organización tripartita ya implicaba retos logísticos enormes, pero hoy se suman problemas estructurales y una respuesta desigual de la afición” señaló.
Destacó que, la diferencia cultural en el gusto por el fútbol existe entre los países, pues mientras en México es una pasión arraigada, en Estados Unidos y Canadá el deporte no tiene la misma jerarquía, lo que ha generado un ambiente menos homogéneo. A ello se suma el elevado costo de los boletos, que, advirtió, podría excluir a sectores populares del espectáculo.
