Córdoba.- En una situación de “dimes y diretes” se ha convertido el tema de Rastro Municipal, ya que mientras los afectados responsabilizan a las autoridades de la lentitud para que se reabra, las autoridades aseguran que han cumplido con todos los requisitos que la instancia federal ha solicitado.

El  Sindico Único, Luis Díaz Barriga aseveró que la serie de amenazas que han emitido introductores y tablajeros de aumentar el precio de la carne, es falso, pues sólo buscan presionar.

Por su parte, dijo el Ayuntamiento ha cumplido con lo requerido por la Comisión Federal para la Prevención de Riesgos (Cofepris), a la fecha se han entregado todos los documentos requeridos para que el rastro pueda ser reabierto.

Agregó incluso que al municipio toda esta serie de procesos les está generando un gasto considerable, prácticamente están subsidiando al rastro, ya que este es un proyecto para el cual deben de estar funcionando las dos áreas, ambas generan ingresos.

Al funcionar sólo una de las dos áreas, reducen los ingresos en un cincuenta por ciento, lo que hace que el Ayuntamiento subsidie lo que se supone debe ingresar por el área de bovinos.

Díaz Barriga agregó, el municipio no tiene la culpa de que el rastro haya sido cerrado, incluso de esto responsabilizó a los propios introductores, ya que aseguró, ellos saben quien introdujo la carne contaminada o de quién es ese ganado y quién es entonces el único culpable del cierre del rastro.

“No se cerró porque nosotros hayamos incumplido como Ayuntamiento, ni por falta de mantenimiento o condiciones para que funcione… se cerró por una res contaminada”.

A su consideración, los introductores saben quién hace uso de sustancias indebidas para engordar a su ganado.

Por su parte, el Ayuntamiento reiteró, está haciendo todo lo necesario para que sea reabierto al público, mientras se mantienen a la espera de que la dependencia federal agenda una nueva fecha de revisión y se pueda reabrir.

 

Miguel Ángel
Contreras Maus

El Buen Tono