CDMX.- Más de 11 millones de niñas en el mundo –desde la educación preescolar hasta la superior– corren el riesgo de no volver a la escuela en 2020 a causa del Covid-19, alertó la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Con motivo del Día Internacional de la Niña, que se conmemora este 11 de octubre, el organismo internacional enfatizó que se trata de una “cifra alarmante”, que no sólo constituye una amenaza para los decenios de logros alcanzados en favor de la igualdad de género, sino que también expone a las niñas de todo el mundo a los embarazos de adolescentes, los matrimonios precoces y forzados, y a la violencia.

“Para muchas de ellas, la escuelas es mucho más que un simple elemento con miras a un futuro mejor, es un salvavidas”.

Por ello, la Unesco y el Grupo de Igualdad de Género de la Coalición Mundial para la Educación lanzaron la campaña #LaEducaciónContinúa “Las niñas en primer plano”, con la que pretenden llamar a los Estados a preservar los logros alcanzados en materia de educación de las niñas, a garantizar la continuidad en su aprendizaje durante el cierre de los colegios y a promover su reincorporación escolar, de manera segura, cuando las escuelas vuelvan a abrir.

Además, la campaña hace hincapié en los 130 millones de niñas que no estaban escolarizadas antes de la pandemia y llama a la comunidad internacional a aunar esfuerzos con urgencia para garantizar el derecho de las niñas a la educación.

A propósito de la efeméride, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, subrayó: “La discriminación y la desigualdad de largo plazo ha llevado a que las niñas estén entre los más afectados por “Covid19. Ha llegado el momento de dejar de mirar para el otro lado. Las decisiones que tomemos ahora serán decisivas”.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos convocó a los Estados a fortalecer la protección de niñas y adolescentes durante el Covid-19. “Todas las medidas de enfrentamiento de la pandemia deben considerar la perspectiva intergeneracional y de género, destacando la posición e desigualdad a la que están sometidas las mujeres, niñas y adolescentes”.

En tanto que el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres refirió que las menores de edad enfrentan barreras de género que se acentúan conforme crecen. La Unicef estima que 1.1 millones de niñas y adolescentes en la región ha sufrido violencia sexual en algún momento de su vida, incluido el acoso sexual, tanto en tiempos de paz como en conflicto. Hay datos que revelan que el primer acoso sexual se sufre a los 7 años de edad.

“El embarazo forzado perpetua en la niña la violencia y las expone a nuevas y reiteradas formas de violencia y a la vulneración de sus derechos humanos y sus proyectos de vida. Las niñas en situación de pobreza, sin acceso a la educación, de minorías étnicas o de grupos marginados, de áreas remotas y rurales, tienen tres veces más riesgo de quedar embarazadas que sus pares en mejores condiciones. Debido a estos embarazados, factores tales como el aumento en las tareas domésticas y de cuidado la inseguridad económica, impiden que las niñas se mantengan en la escuela, situación que se agudiza con el Covid-19”, planteó este organismo con presencia en 15 países de América Latina y el Caribe.