

Sandra González
EL BUEN TONO
Orizaba, Ver.- Mientras este 10 de mayo se reparten flores, serenatas y discursos sobre el “amor maternal”, en México miles de niñas son obligadas a convertirse en madres después de sufrir violencia sexual. Detrás de la celebración hay una realidad brutal que el país insiste en normalizar: la maternidad infantil.
Desde Marea Verde Altas Montañas advirtieron que la maternidad forzada en menores no puede seguir disfrazándose de destino, sacrificio o tradición, cuando en realidad representa una cadena de violaciones a los derechos humanos de las niñas.
La colectiva recordó que México ocupa el primer lugar mundial en embarazos de niñas de entre 10 y 14 años, y que cada 24 horas al menos 22 menores son obligadas a parir. Veracruz, además, se mantiene entre los estados con más casos de niñas-madres y violencia sexual infantil.
