Orizaba.- Los misioneros del Espíritu Santo que tuvieron a su cargo el templo del Calvario en la ciudad durante 17 años, entregarán a la Diócesis el recinto religioso, luego de que ya no tienen vocaciones, todos son mayores de edad y algunos están enfermos, confirmó el superior de estos misioneros, Juan José López Sedano.

En el marco de la misa Crismal, donde unos 85 sacerdotes de la Diócesis de Orizaba renovaron su promesas sacerdotales, y se hizo la bendición de los Santos Oleos, el obispo Marcelino Hernández Rodríguez dio la noticia oficialmente, y agradeció la generosidad de los misioneros que sin duda dejan un hueco inmenso entre la comunidad y el propio sacerdocio, pues son sus confesores y asesores espirituales, explicó.

El Obispo recordó que se ha estado ordenando casi un sacerdote por año en la Diócesis; sin embargo, hacen falta más vocaciones, ahora mismo en la Pascua, están calificando a 48 muchachos que participan en el tercer preseminario, de ahí saldrán los próximos seminaristas y en algunos años los nuevos sacerdotes. “ Gracias a Dios por el tiempo que estuvieron con nosotros, lamentamos que deban irse, pero cierran seis casas, vino el padre provincial y nos dijo que se iban”.

Monseñor dijo que la Diócesis se encargará de enviar a otros sacerdotes, aunque no sabe cuántos suplirán el trabajo que hacían los cuatro que se retiran, y reiteró que el templo no será cerrado.

El centro religioso permanece abierto y presta todos los servicios  a la comunidad, pero se prevé que sea en julio cuando se despidan de manera definitiva, dijo el padre Superior Juan José López, quien añadió que al mismo tiempo que él, se irán sus hermanos misioneros, Luis Martínez, Rodolfo García, Salvador Palomino y Felipe Romero; puntualizó que ya no hay quien los pueda suplir.

“Nos estamos haciendo menos de número, y más viejos. Se han cerrado cinco comunidades como la nuestra, por ejemplo se cerró una parroquia en Santiago de Chile porque no alcanzábamos a suplirnos, tenemos vocaciones pero apenas van en camino, y tendremos que esperar años para que lleguen a ser sacerdotes”.

Mientras el padre Juan José López y Salvador Palomino irán a una casa para ancianos enfermos cerca de Puebla, los padres Rodolfo y Felipe partirán hacia el estado de Michoacán.

En el momento que emprendan la salida, estará entregado automáticamente el templo a las autoridades diocesanas para que estas tomen las determinaciones que consideran pertinentes.

 

Matilde De los Santos Parada

El Buen Tono