Orizaba.- Actualmente la tarea del sacerdocio es muy difícil, se requiere de vocación, es similar a la profesión de reportero, que en estos tiempos se torna peligrosa, manifestó el obispo, Marcelino Hernández Rodríguez.

Pero indicó que la vocación del periodista es un llamado para comunicar a las personas, “es la vocación de andar entre la población y decir: ‘Cuidado con esto’; miran todo con un ojo y una boca, advierten, previenen, animan, denuncian… y no cualquiera puede hacer eso”.

Abundó que un cura sufre de soledades, demandas y exigencias del trabajo de la comunidad. Preciso que el retiro de un sacerdote no es un trámite largo, ya que al saberse, por ejemplo que tiene un hijo, en ese mismo instante se le saca de la actividad de la iglesia y se le dice que trabaje para mantener a su vástago.

Indicó que detectaron casos de sacerdotes que ya tienen familia, y aunque no se da mucho en la Diócesis no están exentos de ello, porque va con el ser humano.

 

Omar Celiseo V.

El Buen Tono