Nogales.- La saturación de las presas retenedoras de sólidos pone en evidente riesgo a 2 mil 700 personas establecidas a las orillas del río Chiquito; a mes y medio de que concluya la temporada de lluvias, Conagua y Protección Civil no han dado respuesta a la solicitud de un nuevo dragado.

La segunda avenida de piedras y palos arrastrada por la crecida del río Chiquito dejó las presas a su máxima capacidad, a pesar que a inicio de año se dragó la más grande, y que en septiembre de 2011 se reconstruyó la que colapsó.

La obra que, según voceros de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), garantizaría la seguridad de las familias por los próximos cinco años, puso en evidencia la cantidad de agua de lluvia que cayó en esta temporada, y la falta de recursos de las dependencias que no han querido invertir en un nuevo dragado.

Autoridades afirman estar dragando el río con apoyo de Pemex desde la calle Arista hacia el puente de la laguna; referente a las presas, aseguran haber enviado oficios a la Secretaría de Protección Civil, a Pemex y la Conagua, haciendo el requerimiento.

Luís Palma Déctor, coordinador regional de Protección Civil, admitió que la condición sería crítica en caso de registrarse una crecida, con la cual colapsarían ambas presas ubicadas en el sitio conocido como El Infiernillo.

La temporada de lluvias mantiene un riesgo permanente derivado de los escurrimientos procedentes del estado de Puebla y las tormentas eléctricas que pudieran generarse en las faldas del Volcán Pico de Orizaba.

AGENCIAS