De la redacción
El Buen Tono
Un elefante escalando una montaña, un delfín rosa o un leopardo acercándose cariñosamente a una persona pueden parecer escenas extraordinarias de la naturaleza. Sin embargo, algunas de estas imágenes que circulan en redes sociales son creadas con inteligencia artificial (IA) y se difunden sin una identificación clara.
Especialistas advierten que este tipo de contenidos no sólo genera desinformación, sino que también puede modificar la percepción que las personas tienen sobre los animales silvestres, fomentar acercamientos peligrosos y dificultar las labores de conservación.
Las imágenes generadas con IA suelen difundirse en plataformas como Facebook, TikTok y X acompañadas de historias llamativas o emotivas. Debido a su capacidad para llegar a miles o millones de usuarios, pueden ser compartidas ampliamente antes de que alguien cuestione su autenticidad.
Imágenes de animales que muestran comportamientos inexistentes
Uno de los principales riesgos está relacionado con la forma en que las personas interpretan el comportamiento de la fauna silvestre.
Las creaciones digitales pueden mostrar leopardos acariciando a personas, animales salvajes conviviendo de manera pacífica con otras especies o ejemplares realizando acciones imposibles, presentándolos como si fueran fotografías reales.
José Guerrero Casado, profesor de zoología de la Universidad de Córdoba, señaló que esta falta de comprensión puede provocar que algunas personas se acerquen demasiado a animales salvajes o intenten interactuar con ellos.
El especialista recordó el caso de una mujer que intentó acercarse a un leopardo de las nieves para fotografiarlo en la región china de Xinjiang y terminó siendo atacada. Tras el incidente, las autoridades reforzaron la vigilancia y solicitaron mantener una distancia segura frente a la fauna silvestre.
Animales “adorables” también pueden fomentar su explotación
Otro riesgo señalado por especialistas es que las imágenes generadas con IA presenten a animales silvestres como si fueran mascotas dóciles y cariñosas.
Chris Lewis, investigador de la organización Born Free, explicó que este tipo de representaciones puede contribuir a generar demanda por determinadas especies para utilizarlas en fotografías, producir contenido para redes sociales o incluso mantenerlas como animales de compañía.
Jenny Roberts, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), también alertó sobre las consecuencias de estas representaciones y señaló que las personas pueden resultar heridas si adoptan comportamientos imprudentes frente a animales salvajes.
La proliferación de imágenes artificiales también puede provocar que fotografías auténticas sean puestas en duda.
Roberts mencionó como ejemplo una imagen obtenida por una cámara instalada por su organización en China, en la que apareció una tigresa junto a cinco crías. El registro fue considerado inédito en ese país, pero algunos usuarios cuestionaron su autenticidad y preguntaron si había sido generado mediante inteligencia artificial.
IA también representa un desafío para la conservación
La expansión de imágenes artificiales representa además un problema para la investigación científica y los esfuerzos de conservación.
Un estudio publicado en la revista Conservation Biology, en el que participó Guerrero Casado, calificó el crecimiento de las imágenes falsas generadas mediante IA como una amenaza para la sociedad.
Entre los principales problemas está la posibilidad de que estos contenidos dificulten la correcta identificación de especies y generen información falsa sobre sus características, hábitat o población.
Los científicos y organizaciones de conservación utilizan en ocasiones fotografías aportadas por ciudadanos para sus investigaciones, siempre que puedan ser verificadas. El aumento de contenidos generados artificialmente podría afectar la calidad y confiabilidad de esta información.
Expertos también han planteado en la revista Nature la necesidad de fortalecer los procesos de autenticación para distinguir imágenes reales de aquellas creadas mediante inteligencia artificial.
Redes sociales no siempre identifican las imágenes creadas con IA
Plataformas como Meta, empresa matriz de Facebook, y TikTok cuentan con mecanismos para que los usuarios indiquen cuando un contenido realista fue generado mediante inteligencia artificial.
Sin embargo, verificadores digitales han encontrado publicaciones elaboradas con IA que no estaban identificadas como contenido artificial, incluso cuando sus propios autores habían señalado que las imágenes habían sido creadas mediante esta tecnología.
Esto dificulta que los usuarios puedan distinguir rápidamente entre una fotografía auténtica y una creación digital.
Los especialistas consideran que mejorar la identificación de estos contenidos y fortalecer la educación digital será fundamental para evitar que las imágenes creadas con IA modifiquen la percepción sobre la vida silvestre y provoquen consecuencias tanto para las personas como para los animales.
“La conservación depende de una sociedad bien informada que comprenda las necesidades ecológicas de las especies salvajes”, señaló Guerrero Casado.
