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FUGITIVO Y DELATORES

Superiberia

Por cierto, hoy se cumplen seis días  de la fuga de Duarte de Ochoa, la cual aunque no fue tan espectacular como la del El Chapo Guzmán, si es igual de escandalosa y pesa como un fardo al Gobierno Federal que permitió su evasión.  La vida es irónica. Duarte usó en varias ocasiones a El Chapo Guzmán como una referencia para atacar a quien será su sucesor, el panista Yunes Linares, pero él mismo terminó siendo un equivalente caricaturesco del capo sinaloense, aunque eso sí, su escape no es motivo de alegría ni celebraciones de misa  como lo hicieron con El Chapo, sino de coraje para todo el mundo.

 El grito hoy en todo el país es más intenso: ¡que se le dé caza y se  encarcele a Javier Duarte! ¿Qué no se sabe dónde está? Peca de cinismo quien lo afirma y de inocente quien lo cree. Por supuesto que el oaxaqueño Flavino Ríos Alvarado, gobernante interino, lo sabe. Es su guardaespaldas en el último tramo sexenal. Lo sabe también el innombrable antecesor, operador de toda la tramoya, un interrogatorio judicial lo haría soltar la sopa. Es más, que a Duarte lo busquen en Barcelona donde tiene una “plaza” de operación o en Canadá, donde su vástago está incrustado en la embajada mexicana.

 Lo sabe también Alberto Silva Ramos, quien ayer dejó la Coordinación de Comunicación Social del Gobierno del Estado y ansía impetuosamente reincorporarse a la diputación federal para tratar de obtener Fuero Constitucional antes de que se gire una orden de aprehensión en su contra. Que la Procuraduría General de la República (PGR) lo interrogue y también sacará información sobre el paradero del cordobés. Aunque eso está por demás, el mismo Gobierno Federal sabe de su ubicación, pues ellos permitieron el escape.

 Mientras se le busca –o se aparenta que lo están buscando- las pruebas se acumulan sobre el gobernante con licencia porque sus  amigos y cómplices están confesando ante la PGR  el modo en que desviaban los dineros estatales. Además hay otras  personas con órdenes de aprehensión. Serían 12  los sujetos a ser detenidos en un primer paquete y según se sabe, entre ellos figuran la suegra y cuñada del exgobernante, María Virginia Tubilla Letayf y Mónica Ghihan Macías Tubilla, señaladas por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero.

 Pero es larga la lista de implicados y en ella destacan varios cordobeses que también podría terminar en prisión, entre ellos José Antonio Mansur Beltrán y Astrid Elías Mansur. Vaya, Duarte de Ochoa no dio grandes apoyos a Córdoba pero si embarró a muchos de sus coterráneos que fueron seducidos por su ambición y voracidad. Puras vergüenzas.

 Ah, y los usuarios de las redes sociales,  quienes tampoco perdonan al cordobés, ya hicieron el recuento de las obras que sí hizo en la Ciudad de los Treinta Caballeros –claro, en su provecho personal y con la complicidad de prestanombres-. Acá va una lista de esos negocios-propiedades que se ubican en Córdoba, a donde fue a parar el dinero de los veracruzanos, según lo que circula en la web:

 “Rancho El Faunito – Propietario JD – Prestanombres Franky García./ Agencia de autos KIA – Propietario JD / Agencia de autos Toyota – Propietario JD – Socios prestanombres Chedraui./ Edificio Avenida 1 frente Cinemagic – Propietario Luis Angel Bravo – Prestanombres José Álvarez./ Estacionamiento de 5 pisos zona mercado calle 13 avenida 6 – Propietario JD – Prestanombres hermanos Burguette. /Casa familia Mansur calle 20 – Propietario JD – Prestanombres desconocido./ Casino junto Cinepolis – Propietario JD – Prestanombres Fidel Kuri y hermanos Mansur Beltrán”.

EL APARECIDO

De la misma forma extraña como desapareció hace poco más de dos meses, el catedrático universitario José Luis Zamora Valdés, reapareció el miércoles en París. Dicen que llegó por su propio pie a la embajada mexicana, ubicada en Rue de Longchamp, en el cotizado distrito 16 de la capital gala, a donde acudió a  tramitar un nuevo pasaporte que le permita retornar a México. Hasta el momento sigue como un misterio el lugar donde estuvo desde aquel 3 de agosto cuando se dejó de tener noticias suyas.

 Las autoridades francesas así como la Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE), se negaron a proporcionar detalles de las pesquisas y sostuvieron que será responsabilidad de Zamora Valdés, y su familia, revelar el sitio donde permaneció los últimos 76 días.  Lo que se sabe por el momento es que está bien de salud, que al parecer nunca salió de territorio francés. De todos modos, lo importante es que Zamora Valdés, está con bien y en estos tiempos aciagos para México, también es un agraciado pues retornó cuando miles de sus paisanos no lo hacen nunca. No importa que haya sido en el extranjero, la tragedia y la angustia es la misma acá y allá.

Claro que es mucho lo que  tiene que decir el catedrático de la Universidad Veracruzana (UV) pues a sus familiares, a la comunidad universitaria y a la opinión pública que siempre estuvieron pendientes de su caso, les debe una explicación. Al menos saber qué fue lo que pasó y tratar de comprenderé por qué sucedió. Es lo mínimo. La secrecía en este caso, será una falta de respeto a todos.

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