Así mismo, el presidente municipal mandó detener al reconocido Corredor Público, Andrés de los Santos García, quien se encontraba dando fe de todo lo ocurrido.
La Gasolinera Cerritos es una empresa constituida por sólo dos accionistas: Valia Rojí Pereda con el 50% de las acciones y el otro 50% corresponden a Adrián Roji Pereda.
De encontrarse responsable Igor Roji Pereda podría alcanzar una pena de 40 a 60 años de prisión, según lo dispone el artículo 30 de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas. Además de la pena corporal, se le debe imponer sanción de destitución e inhabilitación de cualquier cargo público
Cabe señalar que en semanas pasadas, Igor Rojí López ya había usado la fuerza pública en un evento similar. En la misma gasolinera Cerritos, sin llegar al grave exceso de detener a la contraparte legal, envió a la policía municipal a su mando, a intimidar a la apoderada de la copropietaria Valia Rojí Pereda.