• Autoridades guardan silencio
  • Corporaciones policiacas intensificaron diligencias para identificar a los asesinos del empleado de la Cruz Roja de Córdoba.

Cuichapa.- Grupos especiales de la Policía Ministerial Acreditable de Tezonapa mantienen investigaciones en la región para identificar a los individuos que ejecutaron al paramédico de la Cruz Roja de Córdoba y arrojaron su cuerpo al caudal de aguas negras del río Blanco.
Uriel Cano murió hace casi una semana después de haber desaparecido en el camino de Paraíso La Reforma a Tezonapa, cuando viajaba en su automóvil Chevrolet Chevy, color gris. Su cuerpo apareció hasta el jueves flotando en las riberas del caudal.
Fue velado en su vivienda de Paraíso La Reforma y después sería llevado a Motzorongo, de donde era su madre y tenía familia, dijeron informadores.
El departamento de servicios periciales de Córdoba rastreo evidencias en el sitio del hallazgo y revisó el cuerpo de la víctima para determinar la causa de la muerte.
Los detectives no han confirmado hasta el momento sobre posibles hallazgos de evidencias, que pudieran servir para robustecer el expediente iniciado por homicidio calificado contra quien o quienes resulten responsables en agravio de Uriel Cano.
Las autoridades ministeriales mantienen hermetismo sobre las diligencias y de la situación que prevalece en la región que determinen de dónde desapareció el rescatista y quiénes le quitaron la vida.
Se conoció que el cuerpo de Uriel “N” presentaba signos de violencia física. A la muerte del paramédico de la Cruz Roja se suma la del empleado de una negociación de hamburguesas de Yanga, ejecutado y arrojado al caudal de aguas negras del río Blanco, donde lo encontraron.