Alejandro Solís
Columnista

El Plan Nacional de Desarrollo (PND, 2019-2024) expone el rumbo obradorista, otorgándonos acipar, o no, en la “Cuarta Transformación de la Vida Pública de México” (4ªTVpm).

#4ªTVpm Parteaguas Nacional  El trazo de AMLO para salir de la tranza neoliberal de la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto, evoluciona de frases chistosas, como: “mafia del poder”, “al diablo las instituciones”, “si no gano me voy a la Chingada”, “primero los pobres”, la “república del amor”, “chivas expiatorias”; “soy peje, pero no lagarto”, “me canso ganso”, “protagonistas del cambio verdadero”;  “siervos de la Nación”, “ya me colmaron el plato”, “conservadores de izquierda y derecha”, “con consulta y sin consulta, la mayoría manda”, “ternuritas”, “canallas y mezquinos”, “cepillar a los machuchones”. “No me van a cucar”.

Memorable es su frase de -“haber quien se cansa más rápido”; mientras hace el cuatro, doblando una pierna.

“Se raya” cuando hace peje-encuestas con motivos triviales, preguntando y concitando la respuesta: -“¡¿verdad que debemos llevar buenas relaciones con Trump…!?

Ese coloquial, chistoso, pegador, sencillo modo de dirigirse a masas extasiadas, sin comparación entre los políticos mercenarios, que ha agitado exitosamente la jicotera nacional, dispone de un documento oficial, digno de pasar a “libro de texto gratuito” de la reforma educativa Obradorista. 

Enuncia directrices generales y políticas sustentadas en un discurso erudito, falaz, sustentando su ánimo de reciclar en Estado Nacional Benefactor al modelo neoliberal, sin afectar al sistema imperialista.

Invitándonos a superar liderazgos falsos y listados de propósitos y metas tecnocráticas, insiste en promover la honestidad del Presidente Nacional capaz de irradiar su ejemplo austero y equitativo. 

Olvidando que, por su ingreso y capacidad de compra real, 100 millones de mexicanos son miserables, persiste en la injusticia de apilarlos para el beneficio de la mafia del poder integrada por los empresarios y políticos que destrozaron al Estado nacional, privatizándolo a precios de garaje entre la veintena de supermillonarios salinistas y/o sus operadores. Muchos pertenecen al consejo empresarial asesor, a la cartera de ministros y operadores, a morena, de AMLO.

Leer, estudiar y memorizar el Plan Nacional de Desarrollo, nos permite evitar el error histórico de los neoliberales que exigen su renuncia, por presuntuoso y pésimo administrador: omitiendo que destruyeron el contrato social posrevolucionario no sólo por corruptelas, impunes, así mismo por medio de la represión y lucha armada, antes y después de la masacre del sesenta y ocho.

#MéxicoQuebrado Acusando a los gobiernos neoliberales de simuladores, el PND denuncia sus tergiversaciones ideológicas sistemáticas, como son llamarle solidaridad a la manipulación de dádivas para los pobres, cargadas a la deuda pública.

Como “saqueo” a la nación, denuncia el rescate bancario mediante el FOBAPROA-IPAB decretado por Zedillo convirtiendo deuda privada en pública; pero, nada indica para vincularlo a proceso.

Ocultando información importante de la vida nacional, los neoliberales apilaron 12 millones de expedientes como secretos de Estado, encubriendo aún no sabemos qué, a seis meses del gobierno supuestamente transformador.

Declara el PND: ha sido política de Estado la corrupción en todas las dependencias de los tres poderes de la Unión, mediante la apropiación de recursos públicos a través de licitaciones o adjudicaciones directas. ¡Exactamente cómo se sigue haciendo, en las compras del nuevo gobierno!

#NoSomosIgualSiendoLoMismo El PND nos pide “participar en la edificación de lo que sigue”, tras la bancarrota neoliberal; pero sin atentar contra los compromisos macroeconómicos internacionales; como son el pago puntual de intereses de la deuda y el régimen de austeridad.

Y ni para orquestarle al Obrador un: -“no te rayes”, pues corremos el riesgo de clasificar en su conservatorio. 

#PEMEXchichiNacional Mientras la ahora oposición del Peje gozó las mieles del poder durante la primera mitad del siglo XX: PEMEX mantuvo al país en la etapa que se llamó del “desarrollismo industrial” aportándole gasolinas, aceites baratos y al fisco millones de pesos en impuestos; al punto de decirse entonces que, la economía de México, “estaba petrolizada” creándose una base productiva, transportista, y, un incipiente mercado nacional.

#PetrolizadosAfavorDelCapital A partir del soso gobierno del gris de La Madrid (1982-88), PEMEX cedió a la industria además de combustibles baratos, derivados del hidrocarburo (químicos, polietilenos plásticos, azufre, carbón, grasas, parafinas, cloruro de polivinilo –pcv-,  brea, olefinas, asfalto, monómeros, polímeros, sufactantes, querosenos, diésel, naftas), etcétera, decenas de materias primas que sirven para elaborar más de un millón de productos sintéticos incorporados a las líneas de producción de telas, plásticos, alimento, combustibles y aceites refinados, cauchos, gomas, detergentes.

Además, de las ganancias de PEMEX, continuaron saliendo aportes para el gasto público; y, ¿a saber, cuántos billones de dinero robado directamente durante décadas de ejercicios corruptos de las ganancias de Pemex Internacional?, así como por operaciones del huachicoleo de gasoductos, pipas, instalaciones y cifras administrativo/contables. 

No contentos con tanta riqueza extraída, la mafia de poder –dice el señor Presidente AMLO-, descuidó la industria para venderla en pedazos a la IP y al capital financiero internacional: rondas, pozos, instalaciones, procesos extractivos y de beneficio, a precios de remate, rodeada de barata y controlada fuerza de trabajo.

¿Y, sí es que así es, porque no memoranda la expropiación de los rateros, cuyas seis visibles cabezas coronan –excepto del último- sendas estatuas del Paseo de los Presidentes, en los reforestados Los Pinos?

#AusteridadPopularFranciscana El gobierno recorta aún más el gasto público, los servicios del gobierno y las nóminas de las Secretarías de Estado, inclusive, reduce a cinco miembros el consejo de asesores presidenciales. 

Canalizará los ahorros a PEMEX, para que las calificadoras internacionales no clasifiquen negativamente su perspectiva de deuda. Mientras, la mayoría del pueblo se obliga a ingresos y gastos de miseria, los socios financieros internacionales de los incluidos 25 miembros nacionales de la mafia del poder continúan cobrando intereses y abonos parciales del leonino servicio de la deuda.

¡Qué fácil sería disponer de fondos sin sacrificar al pueblo, si AMLO suspendiera el pago de la implacable deuda nacional y sus leoninos intereses!

Ése sí sería un parte-aguas histórico; no el remedo de equilibrios histriónicos, populistamente agitados. Lástima, la cuarta transformación no aspira a tanto.