CÓRDOba.-  Infectada con el virus Covid-19 y probablemente otros miembros de esa familia, así como amigos con los que pudieron tener contacto a su regreso de España, fue la propia familia quien confirma la información dada a conocer en exclusiva por El Buen Tono.

En principio, el propio Zairick Salomón, propietario del Billar 51,  decidió enviar un mensaje a todos los amigos de la familia, a través del cual acepta que su esposa Elsy sí está infectada en virtud de que los efectos de la pandemia los alcazó en su reciente viaje por España y al regresar a México, junto con otras personas que viajaron (Nicolás Granja Bello y esposa, propietarios del Gamma Grand Hotel de France) se realizaron la prueba del Coronavirus, pero él dice que sólo su esposa dio positivo. 

Además, detalla que la señora ya presentaba fiebre de 38.2 grados, misma que fue disminuyendo gradualmente y que a la fecha ya se encuentra en mejor condición, aunque niega que la hayan trasladado a San Diego, California; no obstante, no aporta ningún testimonio de ello, como por ejemplo, una fotografía de su esposa parada frente a su casa de Ixtaczoquitlán y con nuestra edición del día en sus manos. Puede hacerlo hoy mismo para darle crédito a su palabra, si es que así lo desea, aunque es su prerrogativa y suya la decisión. También a través de redes sociales, Andrea Zairick Aboumrad confirmó que su mamá está enferma de Coronavirus, “con síntomas super leves y ya está con los medicamentos necesarios y en absoluto aislamiento, TODOS” (sic). En su misiva pide no alarmar a la gente.

Informar no es un delito, pero pretender ocultar un padecimiento y cerrarse a la inminente posibilidad de que más miembros de esas familias estén contaminados, puede resultar criminal, porque les niegan a las personas que tuvieron contacto con ellos, la posibilidad de checarse, aislarse, tratarse y curarse. Por el contrario, ocultar información como lo pretenden hacer, eleva exponencialmente el riesgo de que la pandemia se extienda en la región Córdoba-Orizaba y en todo el estado, con consecuencias catastróficas. Irina Rojí Novelo, hija de Eugenio Rojí López e Irene Novelo de Rojí, dice haber estado en un programa de intercambio en Francia, hasta hace ocho días que regresó y se aisló, aunque de igual manera dice que no presenta ningún malestar y afirma que sus padres no han salido del país, pero tampoco aporta pruebas convincentes para derrumbar lo que es un secreto a voces entre la sociedad orizabeña.