AGENCIA
Guerrero.- Durante la llamada Guerra Sucia, la represión contra movimientos guerrilleros y opositores políticos alcanzó uno de sus episodios más graves en Guerrero, donde investigaciones oficiales y testimonios documentaron la desaparición de personas detenidas por fuerzas del Estado y su traslado a la Base Aérea Militar No. 7 de Pie de la Cuesta, en Acapulco.
Durante la década de 1970, el Ejército mexicano implementó una estrategia contrainsurgente para combatir organizaciones como el Partido de los Pobres, vinculado con la guerrilla de Lucio Cabañas, así como otros movimientos armados. Con el paso de los años, investigaciones documentaron casos de detenciones arbitrarias, tortura, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales.
Entre los nombres señalados en investigaciones sobre estas operaciones aparecen los militares Mario Arturo Acosta Chaparro y Francisco Quirós Hermosillo. Documentos del Archivo General de la Nación los ubican entre las figuras relacionadas con las acciones contrainsurgentes y con los llamados “vuelos de la muerte”.
De acuerdo con diversos testimonios, algunos detenidos eran llevados a instalaciones militares, entre ellas una construcción conocida como “El Bungalow”, donde permanecían incomunicados. Posteriormente, algunos habrían sido ejecutados y sus cuerpos trasladados en aeronaves militares para ser arrojados al océano Pacífico.
Investigaciones posteriores permitieron identificar vuelos que partieron de Pie de la Cuesta durante la segunda mitad de la década de 1970. Una de ellas documentó 54 vuelos relacionados con estas operaciones entre 1974 y 1979, aunque las cifras pueden variar dependiendo de los archivos y expedientes consultados.
También existen referencias a un supuesto “libro de pastas negras”, en el que habrían quedado registrados nombres de personas trasladadas a la base militar. Sin embargo, diversos aspectos de estas operaciones continúan bajo investigación y algunas cifras sobre el número total de víctimas corresponden a estimaciones que no han podido establecerse de manera definitiva.
La Fiscalía Especializada en Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, la Comisión de la Verdad de Guerrero, el Archivo General de la Nación y otras instituciones han contribuido a reconstruir parte de estos hechos, aunque persisten interrogantes sobre el número total de desaparecidos y la cadena de mando que permitió estas operaciones.
Los llamados vuelos de la muerte forman parte de los episodios más oscuros de la Guerra Sucia en México y mantienen abierta una deuda histórica con las víctimas y sus familias: conocer plenamente qué ocurrió, cuántas personas fueron desaparecidas y quiénes ordenaron y ejecutaron estas acciones.
