Por Alfredo Tress Jiménez

Durante muchos años la izquierda había estado dividida, fue hasta 1988 que se gestó la histórica unión de los partidos de izquierda que existían en México, agrupándose alrededor de un líder, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, a él se sumaron figuras emblemáticas como Rosario Ibarra de Piedra; Gilberto Rincón Gallardo; Heberto Castillo; Rafael Aguilar Talamantes; Porfirio Muñoz Ledo; Ifigenia Martínez y Andrés Manuel López Obrador; entre otros.

No obstante, como dice el dicho, “la historia se repite”, la izquierda vuelve a dividirse, hace unos días Andrés Manuel López Obrador, otrora candidato de las izquierdas en 2006 y 2012, en una de sus asambleas constitutivas señaló lo que muchos ya sabíamos, su separación de los partidos progresistas que lo hicieron candidato presidencial en dos ocasiones, ahora pretende conformar a su MORENA como Partido Político Nacional, dijo que este partido una vez conformado, debe cumplir todas sus expectativas, entre las que destaca el deslindarse de los partidos llamados de izquierda como el PRD, PT y Movimiento Ciudadano, para convertirse, según él, en una fuerza política capaz de abanderar a los ciudadanos más desprotegidos de este país.

Para los hombres y mujeres que creemos en el centro izquierda, que nos distanciamos de figuras como la de López Obrador, el momento ha llegado. No se trata de abandonar los ideales, ni mucho menos de refugiarse en adjetivos fáciles. No hay que etiquetarse de “modernos” o de “vanguardistas”. Se trata de trazar una línea en el camino para construir un discurso que apele a los votantes que comulgan y creen en la importancia de la reducción de la desigualdad por las mejores vías, no con él asistencialismo que muchas veces las perpetua y se ilusionan con un México libre.

Para nuestro estado se avecinan comicios electorales en el 2013, es vital que la ciudadanía cuente con instrumentos de representación ciudadana, partidos que den espacios reales a la Ciudadanía y que no tengan el tinte de los “Partidos Tradicionales”, la ciudadanía en nuestro estado requiere de un proyecto político que no se represente por una izquierda contestataria y opuesta casi a todo, ni mucho menos en una derecha que sólo busca favorecer a los que más tienen, se requiere de una expresión política que de cabida a hombres y mujeres libres, que su lucha sea para favorecer a su pueblo, sacarlo del ostracismo; en suma, otorgar mejores condiciones de vida a la ciudadanía en general, sin dejar de lado a los emprendedores. Una expresión política que sobre ponga los intereses personales y represente los intereses de la ciudadanía, que sustente sus planteamientos en hechos, en compromisos, que se constituya en un verdadero poder al servicio de la gente.

En las pasadas elecciones federales, en nuestro estado hubo inconformidad, la ciudadanía libre, la que lucha y cree en un cambio verdadero, la que no cree en los partidos políticos sino en ciudadanos de bien se preguntaba entre sí, ¿por quién o quiénes votar? Lo lamentable es que dentro de las opciones que existieron votaron por el menos malo.

 Veracruz es grande y cada región piensa diferente. No es lo mismo la pobreza campesina y el sentir del extremo norte, a la riqueza industrial e idiosincrasia del extremo sur. No es lo mismo los conservadores de Xalapa-Coatepec, que los de Córdoba-Orizaba, ó que los conservadores de Veracruz-Boca del Río. Nuestro estado es tan vasto como plural en su gente, tiene formas distintas de actuar ante la boleta electoral. Si bien se habla de que la sociedad es manipulada, la izquierda no hizo nada en el pasado proceso electoral para obtener una votación más nutrida, apostaron toda su estrategia al capital social de López Obrador sumado al hartazgo ciudadano para alcanzar la votación obtenida. Esta expresión ciudadana será muy difícil que repita su determinación porque el juego político será otro, aunado a que la izquierda está harto dividida, sin trabajo de operación y sin liderazgos visibles. La izquierda en el 2013 no puede apostar a figuras emblemáticas, él año entrante la ciudadanía decidirá por gobernantes municipales y regionales con alta simpatía.

Los partidos de las llamadas izquierdas como son los perredistas, petisas y él hoy llamado Movimiento Ciudadano, están más interesados en no dejarse avanzar entre ellos que consolidarse como una opción ciudadana, no se piensa igual en la Sierra de Zongolica, que en la Sierra de Soteapan o que en la de Otontepec, mucho menos es el mismo sentir de los habitantes de la Sierra de Huayacocotla. Actualmente existe la intención de algunos perredistas en aliarse con el PAN, y otro grupo en mantener firme la alianza entre las fuerzas progresistas; sin embargo, desde los órganos de decisión nacional se avecinan vientos de guerra, dividen a las expresiones que apoyaron a los partidos progresistas y los que hoy apoyan la alianza con el PAN, también hay que recordar que muchos al interior de sus partidos apoyaron a candidatos distintos en procesos electorales anteriores. Por tanto la izquierda si quiere avanzar debe replantearse, de lo contrario quedarse como lo fueron en la década previa al movimiento del 88, expresiones políticas menores que debilitaban los intentos de la izquierda por mostrarse ante los mexicanos como una forma de gobierno. ¿Usted qué Opina?

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