CÓRDOBA.- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) envió un mensaje al pueblo en el que señalan su preocupación por los 10 millones de empleos perdidos por el COVID-19, el cierre de empresas, la creciente pobreza, las carencias de los hospitales, los hechos de violencia e inseguridad, la continuidad del binomio corrupción e impunidad que siguen “desafiando” a México y la necesidad de fortalecer al Instituto Nacional Electoral (INE) para las elecciones de 2021.
La carta está firmada por el arzobispo de Monterrey y presidente de la CEM, Rogelio Cabrera López; arzobispo de Morelia y vicepresidente, Carlos Garfias Merlos; obispo Auxiliar de Monterrey y secretario general, Alfonso G. Miranda Guardiola; el obispo de Cuernavaca y tesorero general, Ramón Castro Castro; el obispo de Zamora primer vocal, Javier Navarro Rodríguez y el obispo de Nogales Segundo Vocal, José Leopoldo González González.
Señalaron que es obligación de los gobiernos federal y estatal castigar a los culpables de la violencia y del crimen organizado, “sin hacer excepciones en la aplicación del Estado de Derecho”, y hacer efectiva la justicia que implica la seguridad de los ciudadanos.
Refirieron que en medio de la pandemia, la violencia es la única que no está en cuarentena y sigue su estela de muerte e inhumanidad en todo México, pues suman 14 mil asesinatos en lo que va del año y la violencia intrafamiliar se ha recrudecido.
La misiva señala que la suspensión de muchas actividades productivas dañó el empleo y el ingreso de millones de personas que experimentan la apremiante necesidad de recursos económicos para subsistir, por ello es evidente la urgencia de promoción de la economía solidaria y del consumo local.
Pidieron a las autoridades la aplicación de pruebas de COVID-19 de manera amplia, constante y expedita, porque el derecho a la información se debe hacer con todos los recursos disponibles, pues no sólo es un requerimiento técnico, sino una obligación moral de quien tiene la responsabilidad de promover el bien común y dar certidumbre al pueblo cuando se encuentra desconcertado.