Los sobrevivientes a la explosión de una toma clandestina de gasolina, que ha causado casi un centenar demuertos en México, tienen un largo camino hacia la recuperación porque sus quemaduras provocan graves secuelas físicas y psicológicas, e incluso pueden llevar a la muerte.

“Este tipo de quemaduras pueden afectar a otros órganos del cuerpo debido a que se pierden líquidos y esto puede conducir a un fallo multiorgánico que pone en riesgo la vidade la personas”, dijo a Efe la doctora Rossana Janina Llergo Valdez.