CDMX.- Del cultivo del maíz se producen principalmente dos variedades: blanco y amarillo. El primero es exclusivamente para el consumo humano, en virtud de su alto contenido nutricional. 

Por otra parte, el amarillo se destina al procesamiento industrial y a la alimentación animal. Ambos se produce en dos ciclos productivos: primavera-verano (PV) y otoño-invierno (OI), bajo las más diversas condiciones agroclimáticas, humedad, temporal y riego y diferentes tecnologías.

En México se produce un promedio anual de 27  millones de toneladas de maíz blanco en una superficie de siete millones de hectáreas y de maíz amarillo 15 millones de toneladas en una superficie de 553 mil hectáreas.

Uno de los principales objetivos del Gobierno de México es incrementar la producción del grano blanco para satisfacer las necesidades nacionales con la labor interna, es decir, avanzar por medio de programas como Producción para el Bienestar y Precios de Garantía, a fin de avanzar en la estrategia de autosuficiencia alimentaria.

Granos

Se cuenta con semillas híbridas para producir maíz amarillo con un enfoque pecuario e industrial, para hacer más competitivo al agricultor y aumentar la producción del país. 

Actualmente, con variedades del maíz amarillo se obtiene un rendimiento promedio de 9.5 toneladas por hectárea y con el blanco 11.