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Mas claro ni el agua, quedó sellada la suerte de Winckler

Superiberia

Por JULIO FENTANES  /  columnista

Mas claro ni el agua, quedó sellada la suerte de Winckler

De visita en el puerto jarocho, el presidente de la República se jugó el todo por el todo con el gobernador Cuitláhuac García, y puso las manos al fuego por el morenista que le arrebató la gubernatura al clan Yunes Márquez, enemigo acérrimo de Andrés Manuel López Obrador.

Mas elogios de bueno, honesto, limpio, inteligente, de buenas entrañas, comprometido no pudo haber dicho AMLO, para enaltecer al veracruzano que no cabía por la puerta con tantos cumplidos, que no se los mandó a decir, se los dijo frente a tirios y troyanos.

Y la frase tronante que no dejó ninguna duda del camino de Veracruz en los próximo cinco años y medio fue: “Tiene todo el apoyo del gobierno federal, para que le vayan midiendo”.

Al mismo tiempo, el Ejecutivo Federal sostuvo la decisión del gobernador de excluir al fiscal Jorge Winckler de la reunión del gabinete de seguridad nacional, advirtiendo que se investiga al Fiscal Carnal, del contubernio que hubo en el minigobierno de Yunes Linares con la delincuencia organizada, según dijo el propio Presidente.

Y ya se había tardado.

Pero como no hay fecha que no se cumpla, ni deuda que no se pague, el destino de Yunes y Winckler que lo solapó en los actos hostiles contra López Obrador cuando en campaña lo bloqueó hasta el cansancio, igual que a Cuitláhuac García que por el mismo tiempo buscaba la gubernatura, parece que quedó sellado ayer mismo.

No fue accidente decir que se investiga a Winckler ni que auspiciaba delincuentes de la mano con Yunes.

Uffffff

Y auspiciar según el diccionario de la Real Academia Española, es patrocinar o favorecer el desarrollo de algo.

Y si dice AMLO que auspiciaba a la delincuencia, entonces más claro ni el agua.

¿O no?

Lo que debería quedar bien entendido para los veracruzanos es que la seguridad también será respaldada por el gobierno federal.

Si Jorge Winckler decide que no se va, ya sabe también como serán los siguientes años de su permanencia en el cargo, si es que no termina en la cárcel.

Igual que como llenó de elogios a Cuitláhuac, también le cargó la mano a Winckler.

Sin embargo, más allá del enfrentamiento político en el que el Presidente ya tomó partido, y no fue imparcial al menos públicamente como su investidura lo ameritaba, el gobernador tiene que aplicarse y utilizar a su favor el apoyo federal para plantear ya su estrategia de combate a la inseguridad y la violencia, porque hasta el momento no existe o al menos no se ve.

No todos los días en plena crisis de violencia, con una matanza sangrienta de 14 personas entre ellas un niño de un año, el Presidente de México va a venir a Veracruz a apoyar al gobernador que está siendo apabullado por diferentes sectores sociales que le urgen a que se noten los resultados.

Esto me recuerda cuando Peña Nieto le dio también el espaldarazo a Rosario “Chayito” Robles, secretaria de Desarrollo Social de su gabinete que estaba envuelta en un escándalo de corrupción junto con Javier Duarte, y que hasta hoy la sigue marcando y es probable que acabe sino en la cárcel por falta de pruebas, si ante un tribunal para que explique sobre las empresas fantasma que se quedaron con miles de millones de pesos del gobierno federal. 

“Rosario No te preocupes, hay que aguantar, porque han empezado las críticas, han empezado las descalificaciones de aquellos a quienes ocupa y preocupa la política”, le dijo Peña Nieto a Rosario, aquel aciago día de 2013 cuando pusieron en marcha la Cruzada del Hambre.

Hoy el espaldarazo a Cuitláhuac es diferente, no se trata de arroparlo en actos de corrupción, pero si, como el mismo Presidente dijo, “que le vayan midiendo” los que lo grillan, que no son pocos, porque el brazo fuerte de uno de los hombres más influyentes del mundo, como la revista Time calificó al tabasqueño, lo sostiene.

Y es que no todos los días, un Presidente se juega el todo por el todo con un gobernador, a menos que igual que con Peña Nieto, los intereses sean superiores, y parece que con Cuitláhuac si hay intereses superiores que tienen nombre y apellido: Miguel Ángel Yunes Linares y Jorge Winckler.

Su suerte quedó echada públicamente con eso de auspiciaban a la delincuencia.

Y creo que a López Obrador, no le gusta que sus palabras se queden en el aire.

¿O ud. que piensa?

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