AGENCIA
CDMX.- Sistema de Transporte Colectivo Metro.- La instalación de enormes candelabros decorativos dentro de la estación Hidalgo del Metro de la Ciudad de México provocó una ola de críticas y burlas en redes sociales, donde usuarios cuestionaron las prioridades del sistema de transporte mientras persisten fallas, retrasos y problemas de seguridad en distintas líneas.
Las luminarias fueron colocadas como parte de los trabajos de remodelación rumbo al Mundial 2026, sin embargo, lejos de generar reconocimiento, el proyecto abrió nuevamente el debate sobre el estado real del Metro capitalino.
Usuarios señalaron que mientras se invierte en adornos y elementos estéticos, diariamente millones de pasajeros enfrentan:
Retrasos constantes
Escaleras eléctricas descompuestas
Filtraciones
Saturación
Falta de mantenimiento
Problemas de seguridad
Las imágenes de los candelabros rápidamente se viralizaron debido al contraste entre el estilo “lujoso” de la decoración y las condiciones en las que operan varias estaciones del sistema.
En redes sociales, algunos usuarios ironizaron señalando que el Metro “parece salón de fiestas”, mientras otros criticaron que se priorice la apariencia visual en lugar de atender las verdaderas necesidades del transporte público.
La polémica también reavivó cuestionamientos sobre el destino de los recursos públicos y las estrategias implementadas por autoridades capitalinas para modernizar el sistema de movilidad más importante del país.
Aunque algunos pasajeros consideraron llamativa la decoración e incluso aprovecharon para tomarse fotografías, gran parte de las reacciones se centraron en exigir mejoras funcionales y no únicamente cambios estéticos.
El Metro de la Ciudad de México transporta diariamente a millones de personas y en los últimos años ha enfrentado fuertes críticas por incidentes, averías, humo, fallas eléctricas y accidentes que han puesto bajo presión a las autoridades capitalinas.
Ahora, la aparición de candelabros en una de sus estaciones terminó convirtiéndose en símbolo de una molestia creciente entre usuarios que consideran que el sistema necesita primero seguridad, mantenimiento y eficiencia, antes que adornos de lujo.
