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MÉXICO.- El Gobierno de México instaló un Consejo Técnico-Científico para reforzar la estrategia nacional contra el gusano barrenador del ganado (GBG), una plaga que continúa extendiéndose por el país y que representa un riesgo para la sanidad animal, la producción ganadera y las exportaciones de ganado en pie hacia Estados Unidos.
La nueva instancia busca coordinar los esfuerzos de las autoridades federales con los gobiernos de las 32 entidades, productores, investigadores e instituciones académicas. El objetivo es que las acciones de vigilancia, prevención, diagnóstico, control y eventual erradicación estén respaldadas por evidencia científica y se apliquen de manera coordinada.
La plaga ya está presente en 30 estados
De acuerdo con cifras de Senasica al 23 de agosto de 2026, México acumula 39 mil 470 casos de gusano barrenador desde noviembre de 2024, de los cuales 1,937 permanecían activos.
La presencia de la plaga ha sido reportada en 30 de las 32 entidades federativas. Baja California y Baja California Sur permanecían como los únicos estados sin casos registrados.
La expansión del gusano barrenador ha obligado a mantener medidas sanitarias y de vigilancia para evitar una mayor propagación, particularmente en las zonas ganaderas.
¿Qué es el gusano barrenador?
El gusano barrenador del ganado es una plaga provocada por las larvas de una mosca que deposita sus huevos en heridas de los animales. Una vez que nacen, las larvas se alimentan del tejido vivo, provocando lesiones que pueden agravarse y comprometer la salud de los ejemplares.
Por ello, las autoridades mantienen recomendaciones para revisar de manera constante a los animales y detectar oportunamente cualquier herida o signo de infestación.
Además del impacto sanitario, la presencia del gusano barrenador tiene consecuencias económicas, debido a que puede limitar el movimiento y comercialización del ganado, así como las exportaciones.
Consejo trabajará con ciencia y tecnología
Entre las principales tareas del nuevo Consejo Técnico-Científico se encuentran fortalecer los sistemas de vigilancia y diagnóstico, mejorar la detección temprana y estudiar la dinámica poblacional de la plaga.
También se contempla desarrollar y evaluar nuevos métodos de prevención y control, impulsar investigaciones en genética y biotecnología, incorporar herramientas tecnológicas e inteligencia artificial y reforzar las campañas de información dirigidas a productores.
La estrategia también contempla ampliar la cooperación internacional y facilitar la transferencia de tecnología y conocimiento hacia el sector ganadero.
Exportaciones hacia Estados Unidos se reanudan de manera gradual
La emergencia sanitaria también ha afectado el comercio de ganado entre México y Estados Unidos. Después de aproximadamente 14 meses de restricciones, el pasado 25 de agosto se reanudaron las exportaciones desde Agua Prieta, Sonora, hacia Douglas, Arizona.
El primer envío estuvo integrado por 750 cabezas de ganado, con la expectativa de incrementar gradualmente el volumen hasta alcanzar mil 500 animales.
Sonora y Chihuahua fueron considerados inicialmente en condiciones para reanudar los envíos debido al menor riesgo sanitario de sus regiones. Sin embargo, la reapertura ocurrió pocos días después de que Sonora confirmara su primer caso de gusano barrenador desde el inicio de la emergencia en noviembre de 2024.
Por ello, la vigilancia sanitaria se mantiene como un requisito fundamental para preservar los corredores de exportación.
La emergencia sanitaria continúa
La creación del Consejo Técnico-Científico no significa que la emergencia zoosanitaria haya terminado. Por el contrario, representa un intento por fortalecer la respuesta ante una plaga que ya tiene presencia en casi todo el territorio nacional.
El Gobierno federal busca transitar de las medidas de atención a una estrategia nacional de control y erradicación, con participación de autoridades sanitarias, estados, productores y especialistas.
Con 39 mil 470 casos acumulados y 1,937 activos, el principal desafío será contener la expansión del gusano barrenador, proteger al sector ganadero y mantener las condiciones sanitarias necesarias para continuar con las exportaciones de ganado hacia Estados Unidos.
La nueva estructura científica tendrá la responsabilidad de aportar información y herramientas que permitan mejorar la respuesta ante los casos existentes y anticipar posibles escenarios de propagación.
