AGENCIA
Tumbiscatío, Mich.- Un elemento de las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano murió este lunes tras la explosión de una mina antipersona durante un operativo de seguridad en la zona serrana de Tumbiscatío, en la región de Tierra Caliente, Michoacán.
De acuerdo con reportes de la 43 Zona Militar, con sede en Apatzingán, la detonación ocurrió en las inmediaciones de la localidad de Playitas, donde personal castrense realizaba labores de reconocimiento y operativos contra grupos delictivos que mantienen presencia en la zona.
El militar fue identificado como Juan Manuel B. M., integrante del Primer Batallón de Fuerzas Especiales. Tras la explosión, sus restos fueron trasladados vía aérea a instalaciones militares para realizar los procedimientos correspondientes.
Con este hecho, suman 18 explosiones de minas antipersona registradas en territorio michoacano, con un saldo acumulado de 14 personas muertas y 20 heridas. Entre las víctimas se encuentran elementos del Ejército y policías que han resultado afectados durante operaciones de seguridad.
Luego del incidente, las Fuerzas Armadas reforzaron los operativos en la sierra de Tumbiscatío, particularmente en zonas donde se ha detectado presencia de células vinculadas con Los Caballeros Templarios y el Cártel Jalisco Nueva Generación, grupos que mantienen una disputa por el control territorial.
La comunidad de Playitas es considerada además una zona con antecedentes de presencia criminal y fue identificada en el pasado como uno de los bastiones de Servando Gómez Martínez, alias “La Tuta”, exlíder de Los Caballeros Templarios, quien actualmente cumple una condena en prisión.
La violencia en esta región también ha provocado desplazamientos de familias en municipios cercanos, entre ellos Arteaga y Lázaro Cárdenas, debido a los enfrentamientos y amenazas relacionadas con la disputa entre grupos criminales.
El uso de explosivos improvisados, conocidos como “narcominas”, representa una de las nuevas amenazas para las fuerzas de seguridad que operan en Michoacán. Autoridades militares han señalado que estos artefactos son utilizados por grupos delictivos para impedir el avance de organizaciones rivales hacia municipios como Tepalcatepec y Coalcomán.
Ante el riesgo, las Fuerzas Armadas han incrementado la participación de personal especializado en la detección y desactivación de explosivos, con el propósito de reducir las bajas entre militares y policías, así como evitar que estos artefactos alcancen a la población civil.
La utilización de minas antipersona evidencia el nivel de violencia y sofisticación que han alcanzado las disputas criminales en algunas zonas de Michoacán, donde los grupos delictivos no sólo recurren a enfrentamientos armados, sino también a explosivos colocados estratégicamente para frenar el avance de sus rivales y de las autoridades.
