• Entran empistolados y amenazan con “levantar” a médicos y enfermeras; a punto de enfrentarse con la Guardia Nacional

ORIZABA.- Tres presuntos agentes de la Policía Ministerial destacamentada en Orizaba, que resultaron ser hermanos entre sí, irrumpieron ayer en el Hospital Regional General del IMSS con lujo de prepotencia, de violencia y sembrando terror entre el personal médico y los derechohabientes que asustados presenciaron además la forma brutal y cobarde en la cual golpearon a una guardia de seguridad -desarmada- de dicho nosocomio, quien tuvo que ser atendida en urgencia debido a las lesiones que le provocaron.
Los sujetos, de los que ya se investigan sus generales, estaban molestos por la muerte de su madre, con más de 80 años de edad, la cual llegó con síntomas de Covid-19, además de diversos males crónicos que se complicaron y provocaron su fallecimiento. Otro de sus hermanos también está intubado por Coronavirus y su condición es crítica.
Los “policías” se inconformaron primero por la muerte de su madre, después porque no los dejaban pasar a ver el cadáver, pero por protocolos internacionales de salud no pueden hacerlo sin las debidas medidas de prevención, pero ellos pasaron por encima de todo el personal e impusieron su ley con pistola al cinto.
Por lo anterior, una mujer que se desempeña como guardia de seguridad, intervino para tratar de calmar los ánimos, pero los iracundos y cobardes sujetos, entre los tres, le propinaron una tremenda golpiza a la infortunada, quien tuvo que ser canalizada al área de urgencias para su atención debido a las lesiones que le provocaron los empistolados, cuando ella sólo portaba un PR-24 (Tolete) y un gas pimienta, además de que eran tres contra una.
Ante su brutalidad y cobardía, se solicitó la presencia de la Guardia Nacional, cuyos elementos arribaron a la brevedad portando armas largas y también irrumpieron en el hospital de forma sorpresiva, por lo que estuvo a punto de ocurrir una balacera al interior, que por fortuna no se concretó, ya que hubiera sido de proporciones mayores en virtud de que había muchas personas dentro del nosocomio.
Por parte de las autoridades del IMSS existe mutismo respecto a los hechos, pero unos camilleros y unas enfermeras revelaron los hechos a este reportero y exigen la destitución de estos tres delincuentes que se dicen policías y se comportan como verdaderos criminales.