Alejandro Solís
Columnista

Cuando un discurso político no da para más, los enredos del poder se expanden al punto del cinismo, sin más soporte que el autoritarismo velado de chistoretes dedicados a masas blandengues, dejando el legalismo para opositores lúcidos. En ambos casos, la megalomanía vela perversiones, con dos opciones extremas: el dictador implacable tipo Bolsonaro, y, López, el populista.

#ElPresidencialismoPalpita. En ambos casos, da lo mismo que Chana o Juana legalice la concentración de riquezas y el modo de allegárselas; aunque siempre es preferible ejercer la autoridad con manga ancha, o, tolerancia.

El Patrón agradece al administrador en turno su conducción de 32 millones de mexicas, con quienes legitima sus indicaciones, además de legalizarlas.

#NoEsperesPerasNoPaleras. Para conservar el dominio, el Sistema Internacional Capitalista se nos aparece como la pedrada al sapo: según cada cual.

Si, para tal fuera necesario dar chance a regímenes izquierdistas, no hay problema, como vemos en Inglaterra, España, Francia, Alemania, donde han gobernado sin pasar a mayores.

En fondo/forma del presidencialismo manejado por expertos, mete atole en boca del anónimo colectivo mediante “rayitos de esperanza al final del túnel”, apostolado.

#EsLaMismaGata. Preservado el sistema, el régimen puede ser ultra/derechista, napoleónico, presidencialista, desarrollista, sustituto de importaciones, revolucionario nacionalista institucional, reformista de derecha, centro, izquierda. Bienhechor, mixto; humanista, crítico. Globalista. Es lo de menos por estar atados todos al estamento superior. Económicamente, unos promueven la beneficencia social. Otros, los beneficios privados.

Políticamente, el presidencialismo democrático a la mexicana exige cambios sexenales de los representantes populares; dificultando sueños caudillistas, de quienes ahora dominan pasarelas. En su breve paso por los espacios gobiernistas:

#RaícesEntalladas. La corrupción, el conflicto de intereses, el abuso de autoridad, marcan las personalidades de sus representantes, al Gobierno y al Estado: son peculiares ineludibles del Sistema. Es el caso de líderes sexenalmente elegidos, para convalidar las políticas económicas sociales y de vigilancia indicados por el centro imperial.

Así como hay buenas personalidades que entienden su papel y lugar en la historia, representándolo de maravillas, hay canijos que nomás no agarran la onda. Es cuando, por ejemplo, hermanos crueles y parientes indeseables abusan. Viendo el arcón abierto se atascan por tantito, metiendo en aprietos al preciso en turno. 

En las salas del poder existe una ley no escrita: hay que cuidar las formas al detalle para cubrir las espaldas de quién hace favores amistosos, y/o, gestionados cabildeados, a cambio de dinero, podercillo, y/o, prestigio.

#ElLeónEsComoSePinta. El hijo de Manuel Bartlett descuidó pormenores en su venta al IMSS de 20 ventiladores, para usarse en atenciones a enfermos de Covid-19, al sobreprecio de 31 millones, cuando cada uno tiene un valor comercial de 880 mil pesos; o, menos, de hacer compras apelando a posturas éticas, solidarias, ayuda mutua, misericordia, y/o, simple mayoreo con pagos de contado en tiempos de pandemias. Como las que sabe hacer Marcelo Ebrard, quien consiguió decenas de similares a 300 mil pesitos cada una.

La crítica pública certera de un comité derechista, fue inmediatamente aclarada por quien autorizó la adquisición: ciertamente, reconoce, cada aparato costó 1 millón 550 mil pesos. Balbuceando, sentencia: -“la compra está fundamentada … en el artículo 141 fracción dos de la Ley de Adquisiciones…”.

¡Qué manera tal chaira de evadir responsabilidades, champándonos burdamente una ley ciega, palmariamente interpretada a posteriori para evadir responsabilidades sobre una compra a todas luces corrupta!

#LeyesIncuestionables. Dice que hicieron “un sondeo” (sic) comparativo de mercado, saliendo beneficiada la empresa del hijo de Manuel, León, pues ofreció el mantenimiento y refacciones expeditas de 10 ventiladores portátiles, que, fortuitamente tenía en bodegas.

Presume León de no vivir de favores de su preclaro papi: con su vida dedicada a ventas de gobierno, afirma que licita, o, provee en directo herramientas de gran calidad. Si lo hizo y hace desde siempre a esos sobreprecios, ¡imagine el monto del patrimonio familiar!

Claudia Díaz Pérez, titular del Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada de la delegación Hidalgo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), tampoco afirma que fue una compra directa, o licitada: Cantinfleando, justifica, apercibe, amenaza, resuelve y dicta:

-“La compra del instrumental a Cyber Robotics Solutions no fue para beneficiar al hijo del director de la CFE, pues en el sondeo “desconocía quién era el propietario de esa empresa… considerando razones sociales, no personas propietarias”.

Pobre Claudia: ignora qué en ventas a gobierno se deben integrar puntuales expedientes con documentos verificables, siendo uno de ellos el acta constitutiva con los datos de todos los socios de las sociedades morales; o, el registro de Hacienda de personas físicas.

#RazonamientosTorcidos. Merece la 4ªT un extrañamiento administrativo por hacer compras irregulares favorables al hijo de un poderoso funcionario, amigo. Pero, vanidosa, Claudia, insiste: -“cualquier insinuación de acto de corrupción en este momento de pandemia sería de verdad inadmisible”.

O, sea: mal hacemos en señalar el evidente delito en estas horas del demoníaco Covid-19: ¿pretexto ideal para que hagan lo que se les antoje?, así sean actos de desfalco al erario, corrupción, falsos argumentos, tráfico de influencias, abuso de autoridad, e, imprudencia condenable en tiempos de austeridad franciscana abanderados por su líder. El tema da para patear por pichicatos al hijo, y, al padre: tan cuidadoso de reservar títulos dinerarios y patrimoniales, para parecer modesto.

#RecursoMetódico. ¿Constataremos otra vez la técnica de ponerle distancia a señalamientos y resolutivos de la autoridad, dando chance de hacer adecuaciones a las actas de socios, a la propiedad de fortunas inexplicables, y/o, a procedimientos amañados?

En México, corregir expedientes, y/o, desaparecerlos, es una práctica común en todos los tribunales. Sin omitir que León Manuel podría donar sus ganancias a la campaña médica mediática contra el coronavirus, no queda más que confirmar lo evidente: la cartilla moral de la cuarta T es puro choro.

Y, con todo, los morenos tienen una salida moralista: pedir perdón, prometiendo que tratarán de no zurrarla, otra vez.