México, D.F.- La destitución del juez federal Efraín Cázarez López, quien liberó a los implicados en el caso denominado el “michoacanazo”, no obedeció a presiones de la Procuraduría General de la República.

Así lo declaró el consejero de la Judicatura Federal, César Esquinca Muñoz, quien señaló que la decisión tuvo su origen en diversos fallos que emitió el juzgador, en los que concedió suspensiones y decretó libertades, cuando no procedían.

Indicó que ese tipo de resoluciones que no se pueden permitir en un juez federal. Subrayó que su destitución nada tiene que ver con cuestiones penales. 

El consejero señaló que es un error vincular nada más al ex juez con el caso denominado el “michoacanazo”.