De la redacción
El Buen Tono
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) confirmó oficialmente la formación del fenómeno climático NOAA en el océano Pacífico, conocido como El Niño, el cual podría alcanzar una intensidad considerable en los próximos meses, de acuerdo con pronósticos recientes.
Tras varias semanas de seguimiento, especialistas de la NOAA señalaron que existe una probabilidad del 63% de que este evento se fortalezca hacia finales de otoño y durante el invierno, ubicándose entre los más intensos registrados desde 1950. Incluso, se advierte que podría igualar o superar la magnitud del episodio de 1997, que estuvo asociado a graves impactos globales como olas de calor, inundaciones, sequías e incendios forestales.
De acuerdo con climatólogos consultados, este fenómeno se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico, lo que altera los patrones atmosféricos y favorece la aparición de eventos meteorológicos extremos en distintas regiones del mundo. En el Pacífico, en particular, las condiciones pueden intensificarse de forma rápida.
Los expertos explican que El Niño no afecta a todas las regiones de la misma manera. En algunos casos puede reducir la actividad de huracanes en el Atlántico, pero incrementarla en el Pacífico. Mientras tanto, zonas como el oeste de Sudamérica suelen enfrentar lluvias intensas e inundaciones, y regiones como Australia podrían sufrir sequías y olas de calor más severas.
En Asia, países como India enfrentan un mayor riesgo de temperaturas extremas, mientras que en África nororiental podrían presentarse variaciones bruscas entre sequías y lluvias torrenciales. En Estados Unidos, este patrón climático suele provocar inviernos más húmedos en el sur y, en algunos casos, beneficios para el sector agrícola.
Los especialistas también señalan que las señales tempranas detectadas en el Pacífico apuntan a un desarrollo más rápido de lo habitual, con un posible pico de intensidad antes de lo esperado y una duración prolongada.
Aunque se ha asociado este tipo de eventos con términos como “súper El Niño” debido a su potencial intensidad, los científicos advierten que aún es pronto para determinar su evolución final.
