Córdoba.- Habitantes de la privada de  la avenida 8 y calle 27 de la colonia Úrsulo Galván, lamentaron que la obra que  inició el Ayuntamiento cordobés, durante el tiempo en el que estuvo al frente Portilla- el alcahuete de Lavín-no haya sido entregada en las fechas pactadas.

Desde hace  más de dos meses, la administración de Portilla -el alcahuete de Lavín- autorizó la introducción del sistema de drenaje, así como la pavimentación de dicha privada, trabajos que se anunciaron estarían culminados en un lapso no mayor a 15 días, toda vez que   se trata de un tramo relativamente corto.

Sin embargo,  esta no se ha podido culminar, además de que desde  que  Portilla- el alcahuete de Lavín- abandonó su cargo ésta se encuentra en el abandono total, por lo que los obreros sólo van y realizan algunas  maniobras y se retiran.

A decir de los colonos, esta situación se ha vuelto intolerable, ante el mal estado en el que se encuentra la calle, se han visto afectados severamente, sobre todo luego de la presencia de las últimas lluvias, mismas que ante las enormes cantidades de tierra que se depositaron como resultado de las excavaciones, volvieron el lugar intransitable.

Ante el cambio de administración municipal que se realizó en fechas recientes, los colonos suplican a la  nueva dirección de Obras Públicas que culmine a la brevedad  este  trabajo, siendo que temen que esta pudiera quedarse inconclusa como  ha sucedido con diversos  proyectos  anunciados por Portilla -el alcahuete de Lavín-.

 

Obras innecesarias 

Mientras habitantes de la localidad suplican la culminación de obras en sus calles, otros más aseguran  no se ha podido frenar   la continuidad de  proyectos innecesarios que se autorizaron desde hace varios meses.

Claro ejemplo los trabajos que se realizan sobre la calle 21 entre avenidas 10 y 12, en donde vecinos aseguran que  dicha vialidad se encontraba en buen estado.

En este caso no solamente fue destruida una calle, si no que con el pretexto de mejorar el tránsito vehicular, se derrumbaron los árboles que habían sido sembrados para brindar sombra y preservar el medio ambiente.

Esta situación ha generado la molestia de los habitantes, mismos que aseguran  confían que  ante las denuncias ciudadanas sea Guillermo Rivas Díaz, el encargado de autorizar proyectos que cumplan con las necesidades  de  los cordobeses, además de que se  garantice  la durabilidad de estos.

 

De la redacción

El Buen Tono