AGENCIA
Tesalónica, Grecia.- Una pala del ventilador del motor de un Boeing 737 de Ryanair se desprendió durante un vuelo y sus fragmentos impactaron contra el fuselaje de la aeronave, provocando la ruptura de una ventanilla y haciendo que un pasajero fuera succionado parcialmente hacia el exterior, informó la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB).
El incidente ocurrió el 10 de julio, menos de 10 minutos después de que el avión despegara de Tesalónica con destino a Memmingen, Alemania. La tripulación detectó fuertes vibraciones en uno de los motores y posteriormente escuchó un fuerte estruendo, por lo que decidió regresar a Grecia para realizar un aterrizaje de emergencia.
El pasajero afectado fue identificado como Ljubisa Karovic, de 61 años, quien se encontraba sentado en el asiento 11F. De acuerdo con el testimonio de su esposa, la cabeza y los hombros del hombre fueron succionados a través de la ventanilla dañada, provocándole lesiones graves. La mujer y un auxiliar de vuelo lograron introducirlo nuevamente en la cabina.
El informe preliminar de la NTSB señala que el motor número 2, un CFM56-7B26 fabricado por CFM International, sufrió el desprendimiento de una pala del ventilador. Los fragmentos atravesaron componentes del motor y golpearon el fuselaje y el estabilizador horizontal derecho.
La metralla rompió la ventanilla correspondiente a la fila 11, provocó una abolladura cerca de la fila 8, perforó el fuselaje debajo del ala y dejó daños adicionales en la parte trasera del avión.
Uno de los principales hallazgos de la investigación apunta a posibles grietas por fatiga en la pala desprendida, mientras que otras ocho palas presentaban deformaciones en sus bordes. Los investigadores también localizaron restos de aves, incluidas plumas, dentro del motor, aunque todavía no se ha establecido si un impacto con aves estuvo relacionado con el desprendimiento.
Las palas del ventilador habían sido inspeccionadas menos de tres semanas antes del accidente, como parte de las medidas implementadas después de un incidente ocurrido en 2018, cuando una pala de un Boeing 737 de Southwest Airlines rompió una ventanilla y provocó la muerte de una pasajera.

El avión involucrado en el incidente de Ryanair es un Boeing 737-8AS de aproximadamente 18 años de antigüedad. Al momento de la emergencia volaba a unos 16 mil pies de altura sobre territorio griego.
La investigación será encabezada por la NTSB, luego de que la autoridad griega de seguridad aérea solicitara formalmente su participación. Grecia actuará como representante acreditado durante las indagatorias.
El informe preliminar también contradijo declaraciones realizadas previamente por el director ejecutivo de Ryanair, Michael O’Leary, quien había minimizado los reportes sobre el pasajero y atribuido inicialmente los daños a un posible objeto extraño que habría impactado el motor durante el despegue.
La presidenta de la NTSB, Jennifer Homendy, cuestionó públicamente esas declaraciones y advirtió que los participantes en la investigación tienen restricciones para emitir opiniones sobre las posibles causas mientras el proceso permanece abierto.
La agencia estadounidense señaló que la investigación continuará hasta determinar la causa probable y los factores que contribuyeron al accidente. Este tipo de investigaciones puede prolongarse entre uno y dos años antes de que se emita un informe final.
