• Por contingencia sanitaria
  • Obispo invita a la reflexión del misterio de salvación

ORIZABA.- La venta de palmas y ramos no fue igual en este año debido a la situación de salud que se está viviendo en toda la República Mexicana, dijo la comerciante Ada Georgina Reyes de la Luz.
“No fue un domingo de ramos como el de años anteriores, donde la gente desde muy temprano arribaba para comprar sus palmas, pues desde que llegamos a la ciudad todo fue completamente diferente”.
Desde 10 y hasta 50 pesos costaban los ramos que en esta ocasión servirían para decorar las puertas de las casas, recordando de esta manera el momento que Jesús entró a Jerusalén.
Mencionó que en un principio acudieron a la explanada de la Catedral de Orizaba, pero personal de diversas corporaciones de Salud y de Protección Civil les mencionaron que no podían estar ahí, invitándolos a retirarse.
Debido a la situación, los vendedores tuvieron que trasladarse a las afueras del mercado Melchor Ocampo, sobre la calle de Norte 2, para vender los ramos que elaboraron desde un día antes y en el momento.

ESTA SITUACIÓN NOS PERMITE REFLEXIONAR EL MISTERIO
DE SALVACIÓN

La pandemia del Coronavirus invita a los católicos a reflexionar y permite contemplar el Misterio de la Salvación. Se invitó a la población a la meditación pues el Covid-19 comenzó en los países más desarrollados en donde todo camina igual que un engranaje, así lo manifestó el obispo de la diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino. 
“En las sociedades más desarrolladas es en donde empieza esta pandemia, en donde todo pareciera una maquinita, en donde cada engranaje tiene su lugar y todo está tan ordenado y de repente todo se altera. ¿Qué lugar ocupa Dios en mi vida?, ¿Cuál es el sentido de mi vida?, ¿Qué me sostiene?, ¿Sobre qué la construyó?, ¿Cuál es el sentido de la fe y mi pertenencia a la Iglesia?, ¿Cuál es mi corresponsabilidad con el mundo?. Semana Santa, tiempo de reflexión hermanos”, puntualizó.
En esta ocasión, la misa con la que se inició la Semana Santa con la representación de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén se realizó en la capilla de las Misioneras Guadalupanas, de manera histórica cada familia desde su hogar siguió la solemnidad de la bendición y la eucaristía, con ello se da inicio a la preparación espiritual.
El obispo realizó una oración para bendecir las palmas y el agua con la que las familias desde su hogar realizaron el rocío a su familia y las ramas; destacó que “el Señor nos permite celebrar de una manera diferente, pero el gozo y la alegría cristiana no cambian, Cristo muerto y resucitado por nuestra salvación”.
“Con ramos de olivo te aclamamos, queriendo unirnos a todos los que sufren, a todos los enfermos que no pueden con el dolor, a tantas familias deshechas por la droga y rotas muchas veces por la falta de diálogo y comprensión, nos queremos unir en este Domingo de Ramos como tú te has unido al sufrimiento y límite humano, con los que sufrimos y nos vemos amenazados por esta pandemia, queremos unirnos como tú ya estás unido a la humanidad, con el que sufre ante el dolor y la enfermedad”, esto pidió en la oración que realizó.
También pidió por “tantos inmigrantes que llenos de nostalgia e inseguridad recorren los caminos buscando una manera digna de vivir, te aclamamos y te pedimos por los deprimidos, desanimados, que no saben y no tienen ganas de vivir, te pedimos por los que van viviendo y van luchando y se esfuerzan por hacer un mundo mejor, te aclamamos contentos porque nos llenas de esperanza en este día en que celebramos su entrada triunfal a Jerusalén, creemos que este mundo si tiene remedio que si podemos dar vida porque tú nos diste vida en la Eucaristía, con tu Muerte, en la cruz, con su resurrección”.
Pidió porque “nuestras palmas permitan ser un signo de la aclamación y de reconocerte como nuestro Rey y Nuestro Señor, que nuestras palmas nos permitan tener la alegría en medio de la contingencia, está tan dolorosa que nos envuelve y saber que tú eres el señor de la vida y que nada, ni nadie podrá arrebatarnos el amor de Dios manifestado en Cristo”.